Thread: Una revista a la Lucha de Clases

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  1. #1
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    Default Una revista a la Lucha de Clases

    INTRODUCCIÓN: CRISIS DE LA TEORÍA

    Un espectro recorre la clase obrera y su “vanguardia” revolucionaria, el espectro de la crisis. Esta crisis no es la crisis cíclica del capitalismo que señaló Marx, sino más bien una crisis en la teoría revolucionaria. De hecho ha habido por lo menos tres crisis tales.

    • Primero está la dinámica siempre cambiante del capitalismo burgués. Puntos que eran válidos han resultado de otra manera, y aún algunos puntos antes desechados han sido revalidados. Algunos se preguntarán por qué se ha calificado al capitalismo con la palabra “burgués”. Eso realmente disfraza una falta de conocimiento del capitalismo como proceso (la compra monetaria de “mercancías” –incluyendo el pago del trabajo- a fin de revenderlas por más dinero).

      Segundo, hay una confusión extendida entre estrategias y tácticas. Meras tácticas han sido elevadas a estrategias y algunas estrategias han sido tristemente descartadas por tácticas que se han reputado como “tabú”.

      Tercero, aún cuando la dinámica siempre cambiante del capitalismo burgués ha permitido una mejor previsión del futuro (incluyendo la sociedad post-burguesa y luego post-salarial, post-capitalista pero todavía no post-clasista –sin clases sociales) y mejores análisis del pasado y el presente no han aprovechado esto y el esquematismo tradicional prevalece todavía.


    Para resolver estas crisis de teoría (o como dijo Marx una vez, “miseria de la filosofía”), los conceptos de “clase” (que pertenecen a la teoría marxista básica), “lucha” (que pertenece al movimiento obrero) y “lucha de clases” (que pertenece al marxismo revolucionario o no ordinario) tienen que ser revisados en ese orden. Si cierto discípulo marxista-revolucionario estuviera vivo hoy, especialmente en los EE.UU., pudiera haber dicho lo siguiente, citando a su mentor teórico como lo hizo a mediados de 1920:

    Lenin en La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo escribió: En los días que transcurren, todavía parado sobre su cabeza como el verdadero fundador del “marxismo” sin haber renegado, un teórico comentó indisputablemente sobre los problemas de la lucha de clases en los EE.UU. (ahora aplicable a otras potencias imperialistas):
    Kautsky en Our American report 1895 escribió: Ahora la Social Democracia no tiene donde luchar contra tales dificultades en América. La desunión y pequeños celos entre las diferentes organizaciones sociales son si es posible más grandes que en Inglaterra.
    Mientras que en el último país estos retrocesos se han compensado en cierta medida con los grandes avances en la conciencia del proletariado, la efervescencia mental vista últimamente en América no ha conducido a un avance considerable del movimiento socialista. Al contrario, algunas organizaciones socialistas han experimentado una declinación. Si las faltas son de los trabajadores americanos o de los socialistas, si los primeros son muy limitados y egoístas o los últimos no entienden suficientemente a los obreros o, finalmente, si hay que echarle la culpa a los dos por esa situación es difícil de determinar desde aquí. Es claro que así como tal situación demanda crítica, debe llevar a una reacción particularmente irritable contra ella.

    Qué bien escribió este fundador, Karl Kautsky hace décadas.
    Tan bien escribió el fundador real del “marxismo” en 11 décadas que su trabajo principal de 1892 La lucha de clases (El programa de Erfurt) será también revisado (pero desde la perspectiva de estar parados sobre los pies), de ahí el título de esta tesis.
    ¡Patria socialista o muerte, venceremos!
  2. #2
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    Cap1 ¿QUÉ HACER? RETOS PARA RESOLVER LA CRISIS DE LA TEORÍA

    Lenin escribió: Sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario.

    ¿Qué hacer? Para cualquier activista político marxista, resolver la crisis de la teoría tiene retos supremos, los más notables el reduccionismo (sobresimplificación), revisionismo y sectarismo.

    Reduccionismo


    • Hay varios ejemplos relacionados con el reto del reduccionismo al marxismo revolucionario. Por ejemplo, está esa noción reduccionista del marxismo en palabras de Gueorgui Plejánov: “una perspectiva completa, integral”.

      El marxista Cyril Smith acerca de esta noción en Marx at the Millenium escribió: Fue en los 1890’s cuando Karl Marx tenía una década de muerto, cuando Kautsky y Plejánov inventaron el “marxismo”. Esta falsificación total del trabajo de Marx incorporaba un cuento acerca de una pareja de “jóvenes hegelianos” que extrajeron el “método dialéctico” del sistema filosófico de Hegel y lo transplantaron a una concepción materialista del mundo. Luego –sigue el cuento- pudieron aplicar el materialismo a la historia. Los inventores del “marxismo” llamaron su bestia mítica “materialismo dialéctico”.

      En cualquier caso, Marx sólo tuvo tiempo para empezar el estudio de un ítem particular en su agenda. Si nos negamos a comprometernos con esta falsa noción de “marxismo”, la idea de que posee una patente como “la perspectiva completa, integral del mundo”, entonces tenemos chance de seguir con el liderazgo de Marx y continuar su trabajo por el terreno sin mapa que nos conduce al siglo XXI.



    Revisionismo


    • Éste es más auto explicativo si no fuera por el abuso del término en tiempos modernos por razones hasta enteramente personales. No obstante, el revisionismo, hablando objetivamente, es meramente un asalto a los principios fundamentales del marxismo revolucionario llevado a cabo por aquéllos que se proclaman adherentes a esos principios.

      Un asalto de ésos puede llamarse “predestinismo apocalíptico” que invoca la comparación con la teología predestinada de John Calvin. Es lo que llevó a Kautsky a creer que el capitalismo colapsaría por una crisis ahora o en el horizonte – de ahí su percepción de que no se necesitaba una teoría revolucionaria real. El “predestinismo apocalíptico” casi lleva a Lenin a estimar que el imperialismo era la última etapa del capitalismo, pero revirtió al pesimismo (diciendo que él no viviría para ver una revolución). Pero, el “predestinismo apocalíptico” puede verse como la causa ideológica del revisionismo estalinista –desde el socialismo en un solo país hasta el reemplazo revisionista de Trotsky del programa mínimo con el programa de transición.


    Sectarismo


    • Mucho antes de la existencia del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, sólo había círculos marxistas locales en Rusia. La desunión era la orden del día. Cada círculo tenía contactos limitados con los otros y así no podían aprender de las experiencias, éxitos y errores de los demás. Es más, una forma específica de reformismo conocido como “economicismo” –la distracción de la clase obrera con “la lucha de clases para ganar libertades [democráticas] y extenderlas cada vez más” se propagó y por la naturaleza local de los círculos marxistas le impidieron combatir este reformismo efectivamente. Peor, muchos de los activistas marxistas no vieron problemas en su localismo.

      Lenin, habiéndose inspirado en el modelo organizativo del entonces marxista Partido Socialdemócrata de Alemania no quería tener nada que ver con esto:

      Lenin en Una cuestión urgente escribió: El trabajo local aficionado siempre lleva a un exceso de conexiones personales, a los métodos de los círculos de estudio, y nosotros hemos superado la etapa de los círculos de estudio que han llegado a ser demasiado estrechos para el trabajo nuestro de hoy y que llevan a un desgaste de fuerzas. Sólo fundiéndose en un solo partido nos permitirá observar estrictamente los principios de la división del trabajo y la economía de fuerzas, que deben lograrse para reducir las pérdidas y construir un baluarte tan confiable como sea posible contra la opresión del gobierno autocrático y sus persecuciones frenéticas. Contra nosotros, contra los pequeños grupos socialistas escondidos en los espacios clandestinos de Rusia, está la gran maquinaria de un moderno estado poderoso que ejerce toda su fuerza para aplastar el socialismo y la democracia. Estamos convencidos que al final derrotaremos la policía del estado porque todas las secciones firmes y desarrollándose de nuestra sociedad están a favor de la democracia y el socialismo; pero a fin de conducir una lucha sistemática contra el gobierno debemos levantar una organización revolucionaria, disciplinar y tecnificar el trabajo clandestino al mayor grado de perfección. Es esencial para los miembros del Partido o grupos separados de miembros que se especialicen en diferentes aspectos del trabajo del Partido –algunos en la duplicación de literatura, otros en el transporte a través de la frontera, una tercera categoría en la distribución dentro de Rusia, una cuarte en la distribución en las ciudades, una quinta en la disposición de lugares para reuniones secretas, una sexta en la recolección de fondos, una séptima en el envío de correspondencia y toda información acerca del movimiento, etc., etc. Sabemos que este tipo de especializaciones requiere mucho más abnegación, mucha más habilidad para concentrarse en el modesto, inadvertido trabajo diario, mucho más heroísmo real que el trabajo usual en los círculos de estudio.

      Misteriosamente esto suena muy familiar.

      Victor Shapinov en 2006 escribió: Muchos grupos de estalinistas, trotskistas, etc. Están discutiendo las cuestiones “más importantes y más urgentes”: si hubo socialismo en la Unión Soviética, si la política del KOMINTERN era la correcta en tal o cual momento, si Stalin traicionó la revolución española, si el pacto Molotov-Ribbentrop era necesario.. etc. etc.

      Cada una de las direcciones sectarias está apoyada por un número de profetas y santos que exigen sacrificio, una serie completa de doctrinas protegidas con el mismo celo que los dogmas de la Santa Cruz y tan vitales como ésta. Todavía hay argumentos de hace 60 años y acusaciones mutuas de A.Y.Vyshinsky.

      No ayuda que Trotsky mismo ventilara la irónicamente noción sectaria “marchen separados y hagan huelga juntos” (Por un frente unido de trabajadores contra el fascismo, León Trotsky). De ahí la proliferación de grupos cliftistas, grantistas, mandelitas, etc. cada uno constituyendo su pequeño círculo (que considera tener la línea correcta mientras todos los demás están equivocados). También hay círculos “marxistas-leninistas” (no trotskistas) siendo los más notables los varios Partidos Comunistas de Rusia o de Nepal hoy. Todos estos pequeños círculos tienen algo en común: ignoran completamente el hecho dinámico-materialista de que es la experiencia en la lucha de clases, no la corrección en las ideas, la que revelará la línea correcta.


    Otras consideraciones

    Puede haber preguntas sobre la falta de uso de cuatro palabras: “dogmatismo”, “idealismo”, “oportunismo” y “reformismo”. Simplemente pueden ser cualquier combinación de las primeras. Por ejemplo, los idealistas son reduccionistas que consideran el surgimiento de condiciones materiales como meras ideas. Si están entre sus camaradas, son revisionistas que atacan la base dinámica-material del marxismo revolucionario. También pueden ser sectarios cuando ponen sus propias ideas sublimes por sobre cuestiones más importantes.

    El uso de la palabra “dogmatismo” implica la completa ausencia de “revisionismo”. Un problema asociado con esto es que la combinación de “esquematismo tradicional” con “principios” revisionistas largamente mantenidos por grupos que se dicen revolucionarios.

    Mientras tanto, el “oportunismo” es sostenido por causas revisionistas o sectarias. Por último, el reformismo –hoy en día asociado con grupos patentemente no marxistas –no son estigmatizados tanto como los “revisionistas”.
    Grupos autoproclamados revolucionarios que son de hecho revisionistas se burlarán de la noción de que sean reformistas, pero el que un marxista revolucionario use las palabras “revisionismo y revisionista” generará una gran expectativa.
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  3. #3
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    Cap2 ¿SIMPLIFICACIÓN DE LAS RELACIONES DE CLASES?

    Cyril Smith escribió: La historia de la lucha es de valor duradero. Pero si quiere preservar ese valor, el sistema de ideas que es su herencia tiene que ser sometido a un riguroso criticismo. De otra manera, se insulta a los fundadores del marxismo, volviendo su trabajo en Sagrada Escritura. Lo que se necesita es un re-examen minucioso del cuerpo entero de la doctrina “marxista”, abriendo todas las nociones que asumíamos eran incontestables y haciéndonos preguntas que creíamos incuestionables.

    Cerca del principio del Manifiesto Comunista, Marx dijo esto de las relaciones de clase:
    Cita: Nuestra época, la época de la burguesía, posee una figura distintiva: ha simplificado el antagonismo de clases. La sociedad como un todo se divide en dos campos hostiles, en dos clases directamente enfrentadas –la Burguesía y el Proletariado.

    Esto pudo ser el caso inicialmente, pero no lo es más. Concordar continuamente con este antagonismo como si se aplicara a la duración entera del modo capitalista de producción, es pensamiento reduccionista. Más tarde en el Manifiesto, Marx menciona a la pequeña burguesía, pero la aplicación de la vieja definición a los tiempos modernos haría de la pequeña burguesía algo como una clase “miscelánea”, entre los propietarios de los pequeños negocios y los intelectuales, ejecutivos y aún detectives policiales. Sin embargo, los fundamentos detrás del análisis de clase marxista, la producción, debe ser el punto de partida para analizar las modernas relaciones de clase.


    Trabajo asalariado y Subclases

    El primer factor a considerar cuando analizamos las clases en base a la producción es el sistema de trabajo asalariado. Mientras muchas personas existen en ese sistema, hay otras que están fuera de él. Algunas de las cuales Marx llamó “lumpenproletariado”. En tiempos modernos este grupo tiene elementos que depredan en sus compañeros de subclase, siendo realmente tres subclases: el propio lumpenproletariado (como los gángsteres y piratas modernos), la lumpenburguesía (como los prestamistas agiotistas y traficantes humanos) y los lumpen (pordioseros, drogadictos crónicos en situación de calle, gente sin vivienda, desempleados, etc.).

    Está también la cuestión de la beneficencia pública. Los que no tienen trabajo y pueden trabajar pero no tienen intención de incorporarse a la fuerza de trabajo (viviendo de compensaciones de beneficencia fraudulentas) son también parte del lumpen.


    El desarrollo del poder laborar de la sociedad y sus capacidades

    En el capítulo 16 del volumen 1 de Das Capital, Marx habla acerca del concepto de labor productiva

    Por otro lado, sin embargo, nuestra noción de trabajo productivo se estrecha. La producción capitalista no es solamente la producción de mercancías, es esencialmente la producción de plusvalía. El trabajador produce no para sí mismo sino para el capital. No es suficiente, por eso, que produzcan simplemente. Deben producir plusvalía.

    Relacionado a este concepto está el amplio desarrollo del poder del trabajo de la sociedad, el segundo factor a considerar en este análisis de clase. Ambos capital y trabajo productivo permiten este desarrollo. Sin embargo, hay por lo menos una clase en el sistema de trabajo asalariado que no permite este desarrollo y está compuesta enteramente de elementos que son parte de la definición decimonónica de la “pequeña burguesía”.

    Un grupo mayor de esta clase “desciende” de los antiguos bailiffs (o shériffs), que Federico Engels comentó en Las guerras campesinas en Alemania.

    Por el contrario, los magistrados y bailiffs citadinos, patricios la mayoría, trajeron a las villas junto con la rigidez aristocrática y avaricia, una puntualidad burocrática en la colección de impuestos.

    Este grupo resultó ser los modernos oficiales de policía, que meramente contribuyen a la protección de la maquinaria estatal capitalista. También envueltos en la seguridad de la maquinaria capitalista estatal están lo abogados y jueces. Ejecutando funciones similares en la “época de la burguesía” están los guardias de seguridad y los esquiroles rompehuelgas.

    Dentro de esta clase o comprendiendo una clase separada, hay un grupo más interesante del que Engels hizo un breve comentario en el mencionado libro:

    Los caballeros han llegado a ser superfluos con el progreso de la industria, así como los artesanos han sido obviados por el progreso.

    En el Manifiesto Marx clasifica estos artesanos –y grupos similares cuya utilidad histórica en el desarrollo del poder laboral de la sociedad ha expirado- como “pequeño-burgueses”, aún cuando está claro que los modernos pequeño-burgueses no “tratan de regresar la rueda de la historia”.


    Los medios de producción

    Finalmente, el tercer factor que debería considerarse cuando se analiza las clases es la totalidad de los medios de producción. Dentro de esta totalidad hay tres relaciones que determinan las clases restantes: la relación de propiedad de los medios de producción, la relación de control de los medios de producción y la escala de los medios de producción relativa a la sociedad sin limitaciones.

    Puesto que las cosas se han vuelto más relativas desde los tiempos de Marx, sería absurdo tomar una aproximación absolutista a las cuestiones de la moderna propiedad y control. Por eso la necesaria introducción de los conceptos de “propiedad de influencia significativa” y “control factual (de hecho)”.

    El primer concepto viene de la moderna empresa capitalista y los reportes financieros entre corporaciones. Sobre el concepto de “influencia significativa” La Dirección de Estándares Contables define en el Estándar Contable Internacional (ICE o IAS en inglés) 28 como el poder para participar en las políticas financieras y operativas pero no para controlarlas, incluyendo: una posesión del 20% o más del poder de voto dentro de los receptores de la inversión (directamente o a través de subsidiarios), representación entre los directores u órganos de gobierno equivalentes de los receptores de la inversión, participación en el proceso de toma de decisiones y transacciones materiales entre el inversor y los que reciben la inversión.

    El segundo concepto tiene que ver con que si el control se ejerce realmente o no, independientemente de títulos formales de control.


    La moderna clase trabajadora y el desarrollo del capitalismo

    En Principios del Comunismo, Engels dijo esto de la clase trabajadora o proletariado:
    Cita: El proletariado es esa clase en la sociedad que vive enteramente de la venta de su trabajo y no obtienen beneficios de ningún tipo de capital, cuya vida y muerte, cuya sola existencia depende de la demanda de trabajo –o sea, del estado cambiante de los negocios, de los caprichos sin frenos de la competencia. El proletariado o la clase de proletarios es, en una palabra, la clase trabajadora del siglo XIX.

    Por un lado, el moderno sistema de capital financiero, dependiente del siempre expansivo sistema de crédito y el apalancamiento financiero, hace que la frase “de cualquier tipo de capital” en duda, con la mayoría de la gente ordinaria poseyendo derechos a través de planes de compras de participaciones, fondos mutuales, cuentas de corretaje y otros mecanismos. Por el otro lado, Engels define el proletariado en el contexto del siglo XIX.

    Para el moderno proletariado, los conceptos de propiedad con influencia significativa y control factual no puede ser más relevante. El moderno trabajador o proletario existe dentro del sistema de trabajo asalariado, contribuye con el poder laboral de la sociedad y sus capacidades, y no tienen propiedad con influencia-significativa o control de hecho sobre los medios de producción.

    Una cosa más para notar es que hay todavía marxistas que igualan la palabra “proletario” con aquéllos que estrictamente trabajan para producir mercancías físicas, separándolos del resto de la clase trabajadora.
    Hay distinciones dentro de la clase trabajadora y son sectoriales, pero históricamente los marxistas clásicos intercambian las dos palabras. Las distinciones sectoriales han surgido como resultado del desarrollo del capitalismo en extensiones de la “cadena del valor” –un concepto de gerencia de negocios descrito por primera vez por Michael Porter en su best-seller Ventajas competitivas: creando y sosteniendo un rendimiento superior. Primero vinieron los trabajadores manuales –trabajadores forestales y mineros, trabajadores fabriles y obreros granjeros (distintos a los campesinos), entre otros –la mayoría de los cuales están verdaderamente envueltos en la producción física de mercancías. Después vinieron los empleados de oficina –oficinistas, dependientes (excepto los caleteros y estibadores), cajeros de banco y otros- quienes tienen que ver con proveer un servicio.

    Una tendencia del desarrollo capitalista ha sido la profesionalización inclusive de los trabajadores intelectuales, como lo notó Frank Furedi en su trabajo ¿Dónde se fueron todos los intelectuales? Confrontando el filisteísmo del siglo XXI. Con esta tendencia aparecieron trabajadores profesionales incluyendo maestros, profesores, ingenieros, enfermeras y la mayoría de contables (que no tengan ni inversiones en las firmas contables ni ejerzan el “control factual” a través de la gerencia). Realmente esta tendencia fue observada por Karl Kautsky en el capítulo 2 de La Lucha de Clases:

    Kautsky escribió: Hay aún una tercera categoría de proletarios que han llegado lejos en el camino para su completo desarrollo –los proletarios educados. La educación se ha vuelto un negocio especial bajo el sistema presente. El nivel de conocimiento se ha incrementado grandemente y crece diariamente. La sociedad capitalista y el estado capitalista tienen la necesidad creciente de hombres con conocimiento y habilidad para conducir sus negocios, a fin de someter a las fuerzas de la naturaleza bajo su poder….En este sistema la educación se convierte en una mercancía.

    Hace unos 100 años esta mercancía era rara. Había pocas escuelas, el estudio requería considerables gastos. Mientras la pequeña producción lo sostuviera, el trabajador se apegaba a ella, sólo dones especiales de la naturaleza o circunstancias favorables permitía que los hijos de los trabajadores se dedicaran a las artes y ciencias. Aunque había una demanda creciente por maestros, artistas y otros profesionales, la oferta era definitivamente limitada.

    Desde esos días el desarrollo de la educación superior ha hecho inmensos progresos. El número de instituciones de aprendizaje se ha incrementado increíblemente y aún en mayor grado el número de alumnos.

    Está cercano el tiempo cuando la masa de proletarios se distinguirá de los demás por sus pretensiones. Muchos de ellos todavía piensan que son mejores que los proletarios. Fantasean de que son de la burguesía, así como el lacayo se identifica con la clase de su maestro. Se han convertido más bien en los defensores de la clase capitalista. La caza de un puesto toma más y más de sus energías. Su principal preocupación no es el desarrollo de su intelecto sino su venta. La prostitución de sus personalidades se ha convertido en el medio principal de avance.
    Esa época ha pasado, la profesionalización ha permitido aún más a la educación convertirse en una mercancía.


    La Clase “Coordinadora”

    En un pasado no tan reciente, hubo un ruido producido por los socialistas franceses que abogaban por la “economía participativa”, como Michael Albert, relacionado con la emergencia de la “clase coordinadora” durante el desarrollo del capitalismo.

    Michael Albert en La teoría liberadora escribió: Según nuestra visión, las economías modernas… han hecho nacer una nueva clase de gerentes, tecnócratas y profesionales que compiten por el control de la actividad económica y sus beneficios. Puesto que creemos que esta clase viene del estrato de “trabajadores mentales” pero es mucho más pequeña, la llamamos la clase coordinadora para distinguirla del estrato mayor que incluiría maestros de escuela así como profesores, ingenieros de todo tipo y enfermeras, administradores de hospitales y doctores… Los coordinadores buscan más autonomía de la supervisión capitalista así como participación creciente en la plusvalía. Pero en tales sociedades la clase de los coordinadores tienen intereses antagónicos con la clase trabajadora cuyas actividades dirige y “coordina” grandemente. Los coordinadores buscan reproducir la dependencia de los obreros en el monopolio relativo de la experiencia.
    Esta aserción es correcta. En el siglo XIX esta clase no era obvia, pues la mayoría de los propietarios de negocios ejercían el “control factual” de los medios de producción que poseían. Por eso Marx clasificó a los coordinadores como “pequeño-burgueses”. Hoy en día, la moderna pequeña-burguesía está floreciendo, no estrechándose en el desuso. Unir los coordinadores y ciertos elementos no productivos en la misma clase de los pequeños propietarios sería absurdo, puesto que tienen distintas relaciones con la producción.

    El único problema con la aserción de Albert es de escala, la de los medios de producción bajo su control factual relativo al total de la sociedad. Es como la diferencia de escala entre pequeños y grandes negocios, los coordinadores no existen a ambos lados de la escala. Por esta razón la palabra “coordinador” se aplica mejor a los gerentes medios de las grandes empresas, así como también a todos los gerentes no propietarios de los pequeños negocios. En ambos casos, los medios de producción bajo su control factual son de escala limitada y tienen una relación más directa con los trabajadores.


    Pequeña-burguesía “activa” y “pasiva”

    Anteriormente se mencionó el florecimiento de la moderna pequeña-burguesía, contrario a las expectativas de Marx de que más y más pequeño-burgueses caerían al rango de proletarios. Esto se debe principalmente a las medidas antimonopolio (no mencionemos los consorcios), que resultaría de la inicialmente intensa competición que da paso a las economías de escala. Tales medidas han resultado beneficiosas para la burguesía, que han evitado los recargos en las rentas monopólicos que resultarían en groseras distorsiones de la economía. Por lo tanto, no hay incentivos para que las grandes empresas adquieran cada negocio pequeño dentro de sus respectivas industrias. Sin embargo, la competencia capitalista es similar a un reloj de arena con las empresas consolidadas en el tope, una reducida media y una plétora de pequeñas empresas en el fondo. Una razón para la continuación de la existencia de los pequeños dueños de negocios es la adopción de una estrategia de diferenciación de productos. Cada pequeño propietario de negocio que ha adoptado esta estrategia ha encontrado un “nicho” donde florecer. De hecho, tal florecimiento también puede resultar de la cooperación con otros pequeños propietarios de negocios.

    Como resultado de este florecimiento y el moderno sistema de capital financiero, ha habido una emergencia de la pequeña-burguesía “pasiva”: los que tienen una propiedad con influencia-significativa pero no tienen control-factual sobre los medios de producción a pequeña escala. Por ejemplo, hay un número de sociedades de pequeños negocios con muy pocos socios, pero en cada sociedad sólo hay un “socio general” que tiene el control factual.


    Por ahora los pequeño-burgueses activos y pasivos pertenecen a la misma clase.

    La “Clase que fluye”

    No es una clase real en sí misma sino más bien un estrato fuera del sistema de trabajo asalariado que permite la movilidad de clase. El estatus asociado con este estrato afecta las clases “bajas” que existen en el sistema de trabajo asalariado. Para el proletariado y los coordinadores, como los guardias de seguridad (pero no tanto los policías y artesanos, y definitivamente no los abogados ni jueces) vieine en la forma de empleos temporales, desempleo post-contractual (para los trabajadores que van de contrato en contrato) y otro desempleo temporal (incluyendo el asociado con el mercado de trabajo para labores temporales). Para la pequeña burguesía (activa y pasiva) viene en forma de tener que cerrar su propio negocio que no dé ganancias.

    También en esta “clase de flujo” están la mayoría de los estudiantes, puesto que su estatus de clase no está aún determinado por nada más que por el entorno de clase de sus padres o su ocupación previa.


    La evolución de la burguesía

    Al principio, la definición tradicional de burguesía era algo como esto: la clase que tiene influencia-significativa en la propiedad y el control de hecho sobre medios de producción en gran escala.
    Gracias en gran parte al desarrollo de un financiamiento particular (las compañías por acciones) emergieron otras posiciones de propiedad con influencia-decisiva y control-factual. Como lo notó Marx en el capítulo 27 del volumen III de Das Kapital relativo a la formación de compañías por acciones:
    Marx en el capítulo 27 del volumen III de Das Kapital escribió:
    Cita:
    • 1) Una enorme expansión de la escala de producción de las empresas, que era imposible para los capitales individuales. Al mismo tiempo, empresas que anteriormente eran del gobierno se volvieron públicas.
      2) El capital, que en sí mismo descansa en un modo social de producción y presupone concentraciones social de los medios de producción está aquí directamente fundado con la forma de capital social (capital de individuos directamente asociados) distinto del capital privado, y su gestión asume la forma de gestión social distinta de la gestión privada. Es la abolición del capital como propiedad privada dentro del marco de la producción capitalista misma.
      3) Transformación de la función del capitalista real en un mero gerente, administrador del capital de otras personas, y el propietario del capital en mero propietario, un mero capitalista en dinero.



    La primera posición aludida por el tercer punto es la de “capitalistas funcionales” que modernamente va del gerente senior de grandes empresas a gerentes de corporaciones que proveen la gerencia de activos financieros. Volviendo al problema de la escala con la aserción de Albert sobre la clase coordinadora, mientras que la clase tiene una relación más directa con los trabajadores, el “capitalista funcional” –con control-factual sobre grandes medios de producción pero sin un aporte de propiedad con influencia-significativa- tiene más relación con el capital. Es más, hay una tendencia actual al gerente superior “aburguesado” por los incentivos de propiedad de acciones.

    La segunda posición aludida por el tercer punto es la de “capitalistas en dinero”. Modernamente, esta posición incluye la de los monarcas británicos, que tienen propiedad con influencia-significativa en la compañía que retiene el nombre feudal de “Duque de Lancaster”. Esta compañía es responsable del manejo del portafolio de inversiones inmobiliarias reales y en este ejemplo particular, los agentes “capitalistas en dinero” se encuentran entre los miembros del Concejo Ducal, el nombre formal del directorio.

    Por ahora, estas tres posiciones pueden considerarse parte de la misma burguesía como un todo.


    Desarrollo ulterior de las Relaciones de Clase

    Puede haber ulteriores desarrollos de relaciones de clase que lleven a más divisiones de clase. A pesar de cuestiones sectoriales chovinistas a favor de los trabajadores manuales, el hecho de que el proletariado no ha sido dividido a cuenta de la escala de los medios de producción relativa a la sociedad como un todo es un buen signo para la causa de la unidad de la clase trabajadora.
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    Cap3 MOVIMIENTOS OBREROS

    En todos lados los trabajadores tienen un largo camino que recorrer antes de superar las divisiones históricas entre ellos. Dos divisiones pueden rememorarse: las divisiones nacionales y, de allí, el desarrollo ulterior de la “economía de servicio”, las dos divisiones sectoriales (que han cambiando drásticamente el maquillaje de la “extrema derecha” y así han hecho obsoletas las notas reduccionistas de Trotsky sobre el fascismo) y del sector chovinista relacionado.


    El movimiento obrero: Trabajadores profesionales

    Karl Kautsky escribió: “Pero tarde o temprano la tendencia aristocrática de la clase de trabajadores más calificados se quebrará. A medida que la producción mecanizada progresa, una habilidad manual tras otra cae en el abismo del trabajo común. Este hecho nos enseña constantemente que la más efectivamente organizada división depende en el largo plazo de la fuerza de la clase obrera como un todo. Llegan a la conclusión que es una política equivocada de subirse a los hombros de los que se hunden en arena movediza. Llegan a ver que las luchas de las divisiones del proletariado no son ajenas a ellos de ninguna manera”.

    La sindicalización es importante para superar el chovinismo sectorial y para construir la conciencia de clase entre los trabajadores profesionales. En 1998 algunos empleados contratados en los cuarteles corporativos de Microsoft formaron la Alianza de Trabajadores de Tecnología de Washington (WashTech) para los trabajadores en info-tech permanentes y por contrato. En su página web http://www.washtech.org/about/mythsandrealities.php repitieron aunque inconscientemente las palabras anteriores de Kautsky:

    Los problemas que encaran los trabajadores IT no son tan diferentes de otros componentes de la fuerza de trabajo –largas horas, pobres beneficios, seguridad y movilidad en el trabajo limitadas. El número de profesionales de cuello blanco en el sindicato se ha incrementado constantemente en varias décadas. Ingenieros de la Lockheed-Martin y Boeing, investigadores de alto nivel de la Universidad de California y pilotos profesionales de líneas aéreas son algunos ejemplos. Aún doctores en medicina han comenzado su propio sindicato para actuar colectivamente en las negociaciones con el HMO. Si la alta tecnología cae los trabajadores high-tech necesitan el poder colectivo del sindicato para asegurarse que sus intereses estén representados.

    En el presente los intereses primarios de la organización es el tercerizado de trabajos high-tech. Tanto el típico tercerizado a otros países y el más novedoso tercerizado a trabajadores foráneos en los EE.UU. (notable por la “inmigración ilegal”). De hecho, Ben Worthen del Wall Street Journal reportó que el Departamento de Seguridad Patria facilitó discretamente a las compañías de info-tech la extensión de la no-visa (H-1B) a un período de empleo de 12 a 29 meses, obviando la discusión previa desfavorable del congreso.

    Sin embargo, los llamados actuales al proteccionismo laboral de todos los trabajadores obscurecen un punto más fundamental: que si la movilidad del capital se ha extendido a un nivel global, así también lo hace la movilidad del trabajo.


    El movimiento de los trabajadores: Un gran sindicato

    Karl Kautsky escribió: Bajo ciertas circunstancias este tipo de competencia como la de los capitalistas, pueden llevar a un nuevo énfasis en la línea nacionalista, un nuevo rencor a los trabajadores foráneos de parte de los nativos. Pero el conflicto de las nacionalidades, que es perpetuo entre los capitalistas, solo puede ser temporal entre los trabajadores. Porque tarde o temprano los trabajadores descubrirán que la migración de fuerza de trabajo barata desde los países atrasados a los avanzados es un resultado inevitable del sistema capitalista.


    Los últimos años se ha visto un tremendo desarrollo en relación a la movilidad del trabajo. Vino con el fenómeno de la globalización que resulta en un incremento de la migración entre países, así como uniones entre sindicatos nacionales en reacción a la disminución de sus miembros, pero ahora he entrado en una etapa madura en la forma de globalización sindical.

    Realmente Kautsky escribió: Los trabajadores alemanes tienen toda razón de cooperar con los eslavos e italianos para que puedan asegurarse mayores salarios y un menor día de trabajo; los trabajadores ingleses tienen el mismo interés en relación con los alemanes y los norteamericanos en relación a los europeos en general.

    Sobre el asunto de los trabajadores norteamericanos y europeos, ya había habido, antes de la globalización sindical, una coordinación internacional entre sindicatos nacionales, implicando los Trabajadores de la Comunicación de América, el Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (EE.UU. y Canadá) y los Trabajadores del Acero Unidos entre otros sindicatos nacionales de Europa y aún Sur América. Esta coordinación internacional fue posible debido a la consolidación entre empleadores, desde Alcoa a Bridgestone y a Georgia-Pacific.

    En abril de 2007, los Trabajadores del Acero Unidos entraron en negociaciones para asociarse con quien era el segundo sindicato más grande del Reino Unido, Amicus. Poco después Amicus se asoció con el Sindicato de Trabajadores del Transporte y General para formar UNITE. Este nuevo sindicato entonces acordó asociarse con Trabajadores del Acero Unidos y formar así el primer sindicato multinacional del mundo (no confundir con federaciones de sindicatos multinacionales como la Federación Sindical Internacional).

    “Mientras los grandes negocios son globales y el trabajo sea nacional estaremos en desventaja” dijo el vocero de UNITE Andrew Murria. El sindicalista de UNITE Derek Simpson dijo: “tenemos un punto de vista de que necesitamos un sindicato global para negociar como iguales con las muchas compañías globales con miembros del sindicato trabajando para ellos”. Los beneficios de la globalización de los sindicatos son obvios: se hace más difícil la tercerización en locaciones más baratas en el extranjero y existe el prospecto de huelgas globales.


    Más allá del movimiento de los trabajadores

    A pesar de todo, sería ingenuo y reduccionista pensar que los trabajadores sólo necesitan estar organizados en sindicatos no combativos (“amarillos” y no sindicatos “rojos”) Este reduccionismo a sindicatos amarillos es el paraíso de los burócratas amigos de la burguesía. ¿Por qué UNITE no se une a sindicatos franceses e italianos más combativos?

    Históricamente, hay movimientos de trabajadores más influyentes que las organizaciones de estos sindicatos amarillos. A su disposición tenían organizaciones humanitarias como la Red Aid, organizaciones culturales y clubes deportivos, comités de fábricas, etc. –permitiendo todo ésto una red de alternativas sociales o, en palabras de Vernon Lidke “una cultura alternativa”- terminando en un estado dentro del estado.

    Tomen por ejemplo la organización histórica del entonces marxista Partido Socialdemócrata de Alemania como nota Lars Lih y el historiador Rafael Scheck (del colegio Colby de Maine): organizaciones culturales que abarcaban ajedrez, poesía, teatro, juvenil y otros aspectos de la cultura; clubes deportivos que abarcaban ciclismo, gimnasia, remo, natación y otros deportes, e incluso centros de cuidado infantil y funerarias.

    En el mundo de hoy, el ejemplo más notorio de esta clase de desarrollo social, apoyado en cierto punto por el ex gobernador de Massachussets Mitt Romney, es promovido por Hezbollah que lo ha llevado un paso adelante. En 2006 Hezbollah operaba por lo menos 4 hospitales, 12 clínicas, 12 escuelas y 2 centros de asistencia agrícola y de entrenamiento (sin mencionar la recolección de basura).

    Otro ejemplo de ir más allá de la organización del “movimiento obrero” es la historia de los “sindicatos rojos”. En 1905, el sindicato rojo de Trabajadores Industriales Mundiales (IWW) fue formado, estando entre sus primeros organizadores Daniel De Leon y Eugene Debs, aunque incluyó posteriormente miembros notables como James Coonolly, Paul Mattrick y aún Noaom Chomsky. El propósito sindical de la IWW era crear un gran sindicato para los trabajadores de todo el mundo. En 2004 se estableció la la IWW Sindicato de trabajadores Starbucks notable marca de café.

    El más famoso ejemplo de ir más allá de la mera organización del movimiento obrero es la historia de los consejos obreros, los más notables son los soviets rusos. En 1905 más de 100.000 trabajadores de San Petersburgo fueron a la huelga. Poco después una manifestación desarmada y pacífica marchó al Palacio de Invierno, pidiendo el fin de la guerra ruso-japonesa, el voto universal, jornada de trabajo de 8 horas, mejor paga y mejoras en las condiciones de trabajo. Ese domingo sería el “domingo sangriento” cuando los soldados del zar dispararon contra los manifestantes.

    Meses de desorden civil continuaron, con huelgas masivas, manifestaciones y mítines públicos a pesar de la represión. En octubre los trabajadores de San Petersburgo enviaron delegados que pudieran constituir el primer consejo del mundo: el Soviet de los delegados de los trabajadores de San Petersburgo. Poco después, había 226 delegados representativos de miles de trabajadores de 96 fábricas y talleres. La acción inicial de organizar y coordinar la acción huelgaria dio paso a propósitos generales del poder obrero, combinando “parlamentarismo” con sindicalismo. Aunque este Soviet tuvo corta vida, las lecciones tomadas de esta experiencia serían aplicadas de nuevo sólo 12 años más tarde.

    En 1917, poco después del derrocamiento del zar, el Soviet de Petrogrado tomó preeminencia como parte de la inestable era del “poder dual” con el gobierno provisional. Esta vez, sin embargo, fue formado por los Mencheviques inspirados por la experiencia precedente del Grupo Central de Trabajadores. Por toda Rusia, crecieron los Soviets sólo para ser dominados por elementos moderados entre los Mencheviques y los Socialistas-revolucionarios (SR). A pesar de esta dominación inicial por los moderados, cambios en las condiciones impulsarían las fuerzas revolucionarias a la primera fila: los Bolchevique, los Mezhraiontsy (incluyendo a Trotsky, Joffe, Lunacharsky, el futuro jefe de la Checa de Petrogrado Uritsky y aún el infame Yezhov de la NVKD durante las purgas de Stalin), los elementos izquierdistas entre la SR que formarían su propio partido separado y en una menor medida los Mencheviques –La facción internacionalista dirigida por el fundador mismo de los Mencheviques Martos,

    Muy relacionado con la historia de los soviets está la historia de los comités de fábricas, también son consejos de trabajadores en su propio derecho. Dijo el historiador Meter Rachleff (del Colegio Macalester de Minesota):

    Mientras los soviets estaban relacionados primariamente con los asuntos políticos, i.e. la estructura del gobierno, la continuación de la guerra, los comités de fábrica tenían que ver solamente con la producción en las fábricas. Muchos nacieron de cara a los cierres y saboteos patronales. Fue a través de estos comités que los obreros espseraban resolver sus problemas iniciales –como continuar la producción, como mantenerse y a sus familias en medio del caos económico. Muchos obreros enfrentaron la alternativa de tomar la producción en sus manos o morir de hambre. Otros obreros con puestos de trabajo relativamente seguros fueron influidos por la explosión de actividades que caracteriza la revolución y el empeoramiento de la situación económica. Si querían permanecer seguros tenían que ver más con el manejo de las fábricas. Se dieron cuenta que necesitaban organizaciones a nivel de taller para proteger sus intereses y mejorar su situación.

    Pero ¿por qué no los sindicatos? Después de todo ésa es exactamente su función. Desafortunadamente, el sindicalismo en Rusia era muy deficiente. Hasta el cambio de siglo, era ilegal formar inclusive sindicatos amarillos. Aún después de la legalización, los sindicatos no jugaron un papel en el levantamiento de 1905 y los que existían en 1917 estaban dominados por los Mencheviques y otros burócratas sin la confianza de ninguna influencia de los trabajadores sobre las operaciones de la fábrica.

    La proliferación de los comités de fábricas era tal que se federaron para facilitar una mejor cooperación y coordinación sobre procurarse materias primas y la distribución de los productos terminados. Con el tiempo los Bolcheviques obtuvieron una mayoría en el nuevo Comité Central de Comités de Fábricas. Según Sergo Ordzhonikidze (citado por el socialista-libertario Maurice Brinton) Lenin incluso consideró alterar el slogan “Todo el poder a los Soviets” a “Todo el poder a los comités de fábrica” aún cuando los mencheviques habían obtenido recientemente una mayoría en el Soviet de Petrogrado (después del confuso asunto Kornilov).

    En la era moderna, el mejor ejemplo del poder del comité de sitio de trabajo existe en Inveval, una compañía manufacturera de válvulas en Venezuela que opera bajo el control obrero desde 2005. Como reporta Kiraz Janicke de Venezuelanalisys.com:

    Francisco Piñero el tesorero de Inveval explica que aunque Inveval está legalmente constituida como una cooperativa 51% en manos del gobierno y 49% propiedad de los trabajadores, “ el poder real está en la asamblea de trabajadores”. Más que supervisores, los trabajadores en Inveval eligen a través de la asamblea de trabajadores “coordinadores de producción” destituibles, por un período de un año.

    “Todos ganamos lo mismo, trabajen el la administración, en la formación política, seguridad o limpieza” añadió otro trabajador Marino Mora.

    “Queremos que el estado tenga el 100% pero que la fábrica esté bajo control obrero, para que los obreros controlen toda la producción y administración. Así vemos el nuevo modelo productivo, no queremos crear nuevos capitalistas aquí” aclaró Piñero.

    Esto contrasta agudamente con la experiencia en Invepal (una compañía de papel venezolana) donde una cooperativa de trabajadores se hizo propietaria del 49% de la compañía y comenzó a contratar trabajadores, convirtiéndose los de la cooperativa en jefes en el proceso de reproducir las relaciones capitalistas en la fábrica.

    “Al principio no tuvimos en mente el control obrero, sólo luchábamos por nuestros trabajos,” añadió Piñero.

    Sin embargo, dijo, la formación de la asamblea de trabajadores de la fábrica se desarrolló orgánicamente. “Éramos miembros del sindicato (Sintrametal – antiguamente alineada con la vieja corrupta CTV), cuando quisimos tomar la fábrica pedimos al sindicato ayuda legal, pero no nos ayudaron. Como el sindicato no nos ayudó comenzamos a hacer asambleas y mediante ese proceso comenzamos a negociar con el Ministro [del Trabajo, entonces Mª Cristina Iglesias] quien nos ayudó mucho.

    Hay un ejemplo más de sobrepasar la mera organización de un “movimiento obrero” y una encarnación específica y es la posición básica del tema central de esta tesis: vanguardismo organizado.


    Revisión del “Vanguardismo”

    Kart Marx en una carta a Arnold Ruge escribió: No le decimos al mundo: Detengan sus tontas luchas, nosotros les daremos el slogan verdadero para la lucha. Solamente le mostramos al mundo por lo que verdaderamente está luchando y la conciencia es algo que tiene que adquirirse, aún cuando no querramos.


    Sobre el espectro marxista está la crisis de la palabra “vanguardia”. Acontecimientos históricos están manchando la palabra que ahora es sinónimo de elitismo blanquista: la noción de que un grupo secreto de conspiradores implementa una revolución violenta e impone su mandato sobre todos los demás. En una menor medida, varios círculos vanguardistas modernos han enfatizado el “liderazago” sobre “las masas” en cada paso del proceso. Por otro lado, el espontaneísmo está de regreso de nuevo y honestos defensores del concepto original de “vanguardia” se encuentran mal preparados para enfrentar este viejo reduccionismo de culto a la espontaneidad. Sólo recientemente alguien –un historiador políticamente inactivo- “redescubrió” el largamente ignorado concepto original de “vanguardia”.

    Lars Lih escribió: Ultimadamente, la perspectiva vanguardista deriva de la asunción marxista clave de que “la emancipación de la clase obrera debe ser el trabajo de la clase obrera misma”. A veces este dictado se ve como opuesto a la perspectiva vanguardista pero realmente hace inevitable el vanguardismo. Si el proletariado es el único agente capaz de introducir el socialismo, entonces debe pasar por algún proceso que lo preparará para realizar tan grande hecho.

    Qué “profundamente verdadero”, diría Lenin, pero ¿cuál es ese proceso al que se refiere Lars Lih? Escribiendo “Qué hacer? Lenin cita a Kautsky y casi reitera a Marx (citado al principio de este capítulo):

    Lenin escribió: Así, la conciencia socialista puede erigirse solo sobre la base de un conocimiento científico profundo. Realmente, la moderna ciencia económica es una condición para la producción socialista, o sea la moderna tecnología, y el proletariado no puede crear ni lo primero ni lo segundo, no importa cuanto desee hacerlo, ambos surgen del proceso social moderno. El vehículo de la ciencia no es el proletariado sino la intelligentsia de la burguesía… está en la mente de miembros individuales de este estrato de donde se origina el socialismo moderno y fueron ellos los que lo comunicaron a los proletarios más desarrollados intelectualmente quienes a su vez lo introdujeron en la lucha de clases proletaria donde existan las condiciones.

    Desafortunamente, tanto Kautsky como Lenin ignoraron las últimas notas sobre “proletarios educados” (cap2) y ambos Marx y Engels eran intelectuales pequeño burgueses, no burgueses intelectuales. ¿Entonces cuál es el papel de los proletarios individuales en el desarrollo del “conocimiento científico”?

    Lenin escribió: Esto no significa por supuesto que los trabajadores no tienen parte en la creación de una ideología. Toman parte como teóricos socialistas y no como trabajadores, como Proudhons y Weitlings, entras palabras, toman parte cuando pueden y en la medida de que puedan adquirir el conocimiento de su época y desarrollar ese conocimiento. Pero para que los trabajadores puedan tener éxito en esto, más a menudo debe hacerse un esfuerzo para elevar el nivel de conciencia de los trabajadores en general, es necesario que los trabajadores no se confinen a límites artificialmente restringidos de “literatura para obreros” sino que aprendan a dominar en un mayor grado la literatura general.

    ¿Qué significan modernamente esas citas? La respuesta es triple:


    • 1) Sólo aquéllos que bajo ciertas condiciones apoyan el cambio revolucionario debido a su educación son capaces de desarrollar espontáneamente la conciencia de la clase proletaria. Los demás (“las masas proletarias”) según Kautsky “todavía vegetan indefensos y sin esperanza” por tener poco tiempo libre o estar desempleados.

      2) Puesto que ambos intelectuales burgueses y pequeño-burgueses son reliquias antiguas, el desarrollo espontáneo y la proliferación de la conciencia de clase proletaria se deja a al equivalente moderno.

      3) Cuando el proceso revolucionario de introducir la conciencia de clase a las masas proletarias comienza, se hace más efectivo cuando una vanguardia organizada actúa no como trabajadores ordinarios sino como teóricos socialistas.



    Este punto 3 es profundamente verdadero e importante porque los círculos vanguardistas modernos actúan hoy como “trabajadores ordinarios” tratando de difundir la conciencia de clase. Ésa es la razón principal por la que han sido inefectivos.

    Debido a este 3º punto la separación genuina de clase que existe entre los intelectuales no proletarios y las masas proletarias han sido reemplazadas por una teoría artificial entre diferentes grupos de proletarios. Los teóricos socialistas, especialmente los que tienen poca experiencia en la lucha de clases, pueden salvar esta zanja conectando el conocimientos dinámico-materialista con las condiciones materiales de las masas proletarias como un todo, encontrando una expresión real del conocimiento redescubierto.

    Una pregunta más surge: ¿qué forma debe tomar este vanguardismo organizado? La larga cita que termina este capítulo reitera mejor el concepto original de “vanguardia” así como su forma organizada. Describ como salvar la zanja entre la teoría marxista y las masas proletarias, resolviendo la crisis de la teoría. De seguidas está el tema central de estas tesis, el párrafo más importante escrito nunca por el verdadero fundador del “marxismo”, así como también el más importante párrafo nunca memorizado por su mejor conocido discípulo: el que se encuentra en el capítulo 5 de La Lucha de Clases:

    Kautsky escribió: Para que los movimientos socialistas y obreros se reconcilien y unan en un solo movimiento, el socialismo tiene que romper con la utopía de la manera de pensar. Esto fue el logro mundial-histórico de Marx y Engels. En el Manifiesto Comunista de 1847 ellos echaron los fundamentos científicos de una nuevo socialismo moderno, o como decimos hoy Social Democracia. Al hacerlo le dieron al socialismo la solidez y cambiaron lo que había sido un bello sueño de un entusiasmo bien entendido en el más serio objetivo de lucha y mostraron la consecuencia necesaria del desarrollo económico. Al combativo proletariado le dieron la clara consciencia de su tarea histórica y lo pusieron en condiciones de avanzar rápidamente a su gran meta tan rápidamente y con tan pocos sacrificios como fuera posible. Los socialistas no tienen más la tarea de inventar una nueva sociedad sino descubrir sus elementos en la sociedad existente. Tampoco tienen que traer la salvación a las miserias del proletariado sino más bien apoyar su lucha de clases incrementando su visión y promoviendo sus organizaciones económicas y políticas, y haciendo esto lograr rápida e indoloramente el día cuando el proletariado sea capaz de salvarse. La tarea de la Social democracia (como partido) es hacer la lucha de clases del proletariado consciente de sus metas y capaz de escoger los mejores medios para alcanzar esas metas.
    ¡Patria socialista o muerte, venceremos!
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    Cap4 UN PASO ADELANTE, DOS PASOS ATRÁS Y LA CONSTRUCCIÓN DEL PARTIDO DE MASAS DE LA CLASE TRABAJADORA

    Rosa Luxemburgo en 'La Revolución Rusa' escribió: Por su posición revolucionaria, su fuerza ejemplar en la acción y su inquebrantable lealtad al socialismo internacional, han contribuido en lo que ha sido posible contribuir en tales condiciones infernales. El peligro comienza cuando hacen de la necesidad una virtud y quieren congelar en un sistema teórico completo todas las tácticas obligadas para ellos por estas fatales circunstancias y quieren recomendarlas al proletariado internacional como un modelo de tácticas socialistas”.
    Con tantas autoproclamadas "vanguardias", círculos que afirman ser el partido exclusivo semi-parlamentario de la clase trabajadora (sobre la base de malentendidos de las obras de Lenin) y la adhesión a su interpretación reduccionista del "centralismo democrático" (que, como veremos más adelante, ha sido objeto de abusos suficientes como para que se vuelvan irrelevantes para la política moderna revolucionaria marxista), es mejor para los modernos marxistas revolucionarios abandonar este esquematismo tradicional (es decir, el reduccionismo se manifiesta a través de la ignorancia de los cambios en las condiciones materiales) y, hasta cierto punto, repetir los "no tradicionales" procesos por los que el entonces marxista Partido Socialdemócrata alemán y los bolcheviques se convirtieron en partidos de masas de la clase obrera.


    Problemas con la “Social Democracia”

    Lars Lih escribió: Cuando nos disponemos a la tarea de redescubrir la real perspectiva de Lenin, los términos “partido de nuevo tipo” y “partido de vanguardia” ayudan de verdad – pero solamente si se aplican al Partido Social-Demócrata alemán y a los bolcheviques. El PSD era un partido de vanguardia, primero porque definía su propia misión como la de “llenar” al proletariado con la conciencia y las habilidades necesarias para cumplir su misión histórica-mundial, y segundo porque el PSD desarrolló una innovadora panoplia [armario] de métodos para propagar la iluminación espiritual.

    Cuando emergió el marxismo ruso vino en la forma de “social democracia”, modelado según la experiencia alemana “vanguardista”. Con todos los problemas iniciales de ésta.

    El interés de la clase obrera no se limita a las leyes que la afectan directamente –la gran mayoría de las leyes tocan sus intereses en alguna medida. Como cualquier otra clase, la clase obrera debe esforzarse por influir las autoridades estatales, para inclinarlas a sus propósitos.

    Kautsky en el capítulo 5 de su libro “La lucha de clases” escribió: Los grandes capitalistas pueden manipular mandatarios y legisladores directamente... Eligiendo representantes al parlamento la clase trabajadora puede ejercer una influencia sobre los poderes gubernamentales.

    El proletariado está, sin embargo, más favorablemente situado en relación a la actividad parlamentaria.

    El proletariado está, por eso, en posición de formar un partido independiente. Conoce como controlar a sus representantes. Es más, encuentra en sus propias filas un número creciente de personas bien preparadas para representarla en los parlamentos.

    Cuando el proletariado se ocupa en la actividad parlamentaria como clase auto-consciente, el parlamentarismo comienza a cambiar de carácter. Deja de ser una mera herramienta en manos de la burguesía. Esta misma participación del proletariado prueba ser el más efectivo medio de agitar las hasta aquí indiferentes divisiones del proletariado, dándole esperanza y confianza. Es la más poderosa palanca que pueda utilizarse para elevar al proletariado de su degradación económica, social y moral.

    El proletariado, por eso no tiene razón para desconfiar de la acción parlamentaria, por otro lado, tiene toda la razón de ejercer toda su energía para incrementar el poder de los parlamentarios en su relación con otros departamentos del gobierno…

    Aunque en el contexto de la caducidad de las leyes anti-socialistas que siguieron la salida del “canciller de hierro” Bismarck, todo lo expuesto es una expresión del entonces nuevo reduccionismo parlamentario de Kautsky, en parte por su creencia en un “predestino apocalíptico” que el capitalismo colapsaría pronto por las crisis “que se veín en el horizonte” que explicarían sus conclusiones revisionistas de que no se necesitaba una teoría revolucionaria y que sólo se necesitaba un economicismo al estilo Rabóchoye Dielo (en el sentido polémico). Para él, “la unión del movimiento obrero y el socialismo”, tema central de sus tesis, culminaba en un mero Partido Socialista parlamentarista: el Partido Social Demócrata.

    En otra nota, aún la palabra “democracia” en “social democracia” levanta serias dudas. Primero Kautsky se entretiene con la incomprensión de la “pura” democracia (burguesa) de ahí su reduccionismo parlamentario y la falta de discusión en la democracia participativa (mucho menos su forma más extrema, la democracia directa). Por eso la pregunta es: ¿“social democracia” para quién? O sea, ¿era esta “social democracia” para la clase obrera, para la pequeña burguesía o para la burguesía? La historia contestó irrevocablemente. Segundo, parecía que Kautsky, a pesar de lo que decía acerca de los proletarios educados, era el primer intelectual del moderno sector chovinista (la aplicación de la palabra “proletario” para sólo aquéllos que trabajaban estrictamente produciendo mercancías, separándolos del resto de la clase trabajadora). De aquí la necesidad de “social democracia” y no la confusa “dictadura del proletariado”.

    Kautsky escribió: El movimiento socialista ha sido internacional en su carácter desde el principio. Pero en cada país tiene la misma tendencia de convertirse en partido. O sea, tienda a convertirse en el representante no sólo de los asalariados industriales, sino de todas las clases trabajadoras y explotadas, o en otras palabras, de la gran mayoría de la población. Ya hemos visto que el proletariado industrial tiende a ser la única clase obrera. Hemos señalado también que las clases trabajadoras se parecen más y más al proletariado en las condiciones de trabajo y nivel de vida. Y hemos descubierto que el proletariado es la única entre las clases trabajadoras que crece en energía, inteligencia y clara conciencia de su propósito. Se está convirtiendo en el centro en torno al que se reúnen los sobrevivientes de los otros grupos de la clase trabajadora. Su manera de sentir y pensar se vuelven normas para toda la masa no capitalista, sin importar su estatus.

    Tan rápido como los asalariados se hagan los líderes del pueblo, el partido del trabajo se convierte en el partido del pueblo. Cuando un artesano independiente se siente como un proletario, cuando reconoce que él o sus hijos serán empujados al proletariado tarde o temprano, que no hay salvación para él excepto a través de la liberación del proletariado – desde ese momento verá en el Partido Socialista el representante natural de sus intereses.

    Ya hemos explicado que él no tiene nada que temer de una victoria socialista. De hecho tal victoria será para su ventaja porque guiará a una sociedad que liberará a todos los trabajadores de la explotación y de la opresión, y les dará seguridad y properidad.

    Pero el Partido Socialista representa los intereses de todas las clases no capitalistas no sólo en el futuro sino en el presente. El proletariado, como el estrato explotado más bajo, no puede liberarse él mismo de la explotación y de la opresión sin poner un fin a toda explotación y opresión. Es su enemigo jurado sin importar la forma en que aparezca, es el campeón de los explotados y oprimidos.

    Esto es, sorprendentemente, el adelanto de la teoría validada por la historia acerca de la dictadura democrático-revolucionaria del proletariado y campesinado, de Lenin. El problema clave con la formulación de Kautsky aquí es que se aplica mejor al principio del modo capitalista de producción en cualquier nación-estado particular y no durante el final, cuando una propia revolución socialista ocurre.

    Sólo podemos asombrarnos acerca de los pequeño-burgueses y elementos del lumpen –clases no burguesas- que abrazaron la causas fascistas en masa así como también de la moderna “social-democracia” (la de los burgueses) como el resultado directo de no orientar a la clásica “social democracia” de los países capitalista-burgueses más avanzados hacia la clase trabajadora solamente. Lenin escribió un más bien largo trabajo atacando el populismo, titulado Cuáles son los “amigos del pueblo” y cómo luchan contra los social-demócratas hoy. Ahora sería más indicado comentar qué son los populistas social-demócratas y cómo luchan contra la clase trabajadora.

    “Laborismo social unificado” [o Partido Socialista Unido de los Trabajadores]: La unión del socialismo político y el movimiento de los trabajadores.

    Karl Kautsky escribió: La social democracia es el partido del proletariado militante, busca darle luces, educarlo, organizarlo, expandir su poder político y económico por cualquier medio disponible, conquistar cada posición que pueda ser conquistada y así proveer la fuerza y madurez para que finalmente pueda conquistar el poder político y derrocar a la burguesía.

    Volviendo al marxismo ruso, Lenin propuso que los círculos locales se consolidaran en una organización marxista para todo el país. Esto eventualmente se hizo aún a despecho de algunos círculos de mentalidad reformistas patalearan y gritaran en el proceso de consolidación. Noten aquí el deseo de Lenin durante este tiempo de trabajar con los reformistas en una organización conjunta, no solamente con algunos “frentes de trabajadores unidos”. El entonces éxito de la social democracia alemana a pesar de su formación en un tiempo relativamente falto de lucha de clases (no distinto a hoy pero debido al nacionalismo de la unificación alemana) inspiró la iniciativa. Desconocido para un significativo número de marxistas hoy, ¿Que hacer? Contiene dos argumentos centrales no solamente el usual de la aplicación del PSD como partido de vanguardia modelo para las circunstancias rusas. El segundo argumento tenía que ver con el de un periódico nacional único que reemplazara los periódicos de los círculos locales.
    Uno de los opositores a esto fue citado en el trabajo:
    Indudablemente éste es un asunto de extrema importancia, pero ni un periódico ni una serie popular de panfletos ni una montaña de manifiestos pueden servir de base para una organización de militantes en un momento revolucionario. Debemos abocarnos al trabajo de construir una organización política fuerte en las localidades. Carecemos de tal organización, hemos venido haciendo nuestro trabajo principalmente entre los obreros ilustrados, mientras que las masas se han empeñado casi exclusivamente en una lucha económica. ¿Si unas fuertes organizaciones políticas no se entrenan localmente, qué significado tendrá un periódico aunque sea organizado excelentemente en toda Rusia?

    A lo que Lenin respondió: Cita: Hemos enfatizado los pasajes de esta elocuente diatriba que muestran más claramente el juicio incorrecto de nuestro plan, así como las incorrecciones a su punto de vista general, que se contrapone a la Iskra. A menos que entrenemos organizaciones políticas fuertes en las localidades, aún un periódico de toda Rusia excelentemente organizado no será de ningún beneficio. Pero todo el punto es que no hay otro camino para entrenar organizaciones políticas fuertes que a través de un periódico de toda Rusia.

    Bajo estas circunstancias, es posible comenzar sólo induciendo a la gente a pensar acerca de todas estas cosas, a resumir y generalizar todos los diversos signos de fermentación y lucha activa. En nuestro tiempo, cuando las tareas social-democráticas han degradado, el único camino a un trabajo político vivo puede comenzarse con una agitación política viva, lo que es imposible si no tenemos un periódico de toda Rusia, publicado frecuentemente y distribuido regularmente.

    La mera función de distribuir un periódico ayudará a establecer reales contactos… E el presente la comunicación entre ciudades por asuntos revolucionarios es extremadamente rara…Si tenemos un periódico, sin embargo, tal comunicación será la regla y asegurará no solo la distribución del periódico sino (lo que es más importante) el intercambio de experiencia, de material, de fuerzas y recursos. El trabajo organizacional tendrá más ámbito inmediatamente y el éxito de una localidad serviría para estimular la perfección futura y despertará el deseo de utilizar la experiencia ganada por los camaradas que trabajan en otras partes del país. El trabajo local se hará más rico y variado que ahora. Las imágenes políticas y económicas reunidas de toda Rusia proveerán de comida mental a los trabajadores de todos los ramos y niveles de desarrollo, proveerán material y ocasión para charlas y lecturas sobre los más diversos temas…

    Especialmente hoy y ahora, con la Internet y la proliferación de blogs y servicios atomizados de noticias con un mercado de millones de gente de la clase trabajadora (y no unos miles cuando el surgimiento de la clase trabajadora rusa), es crucial tener un servicio de noticias revolucionario único que comprenda la cobertura de noticias, análisis y discusiones de boletín y de video. De acuerdo con un tal Ben Seattle: el mantenimiento de este servicio de noticias revolucionario envolvería el mantenimiento de una misma base de datos única de artículos “copy-left” (de dominio público) y las tendencias diferenctes (los círculos sectarios) podrían modificar libremente el material contribuido para sus propias distribuciones. Esta sería la base inicial para la creación de una organización de masas •Unión Social del Trabajo” por la clase obrera, de la clase obrera y para la clase obrera (parafraseando a Abraham Lincoln) y ultimadamente el partido de masas revolucionario marxista mismo –puesto que forzaría más coordinación de distribución de información entre las diferentes tendencias, sean revolucionarias, pseudos revolucionarias o aún reformistas (pero en el sentido ‘revolucionario’ no económico de lo que muchos políticos liberales radicales llaman “democracia participativa” así como los que abogan desde posiciones “radical-democrático-socialistas” de propiedad obrera y control sobre la economía como un medio real de ponerle fin a la explotación del trabajo).

    Por qué se incluirán reformistas ‘revolucionarios’ como los pareconistas y su obsesión franco-socialista con el igualitarismo (como señala el socialista de mercado David Schweickart)? Todo es por la necesidad de transparencia política para que toda la clase trabajadora vea, como parte de la unión inicial entre el socialismo político y el movimiento de los trabajadores.

    Lenin en ¿Quiénes son los jueces? 1907 escribió: No puede haber partido de masas, partido de una clase sin la claridad de los matices, sin una lucha abierta entre varias tendencias, sin informar a las masas sobre qué líderes y qué organizaciones del partido siguen tal o cual línea. Sin esto, un partido que merezca ese nombre no se puede construir, y lo estamos construyendo.

    A medida que la “Unión Social del Trabajo” anticapitalista madure, habrá una consolidación de las tendencias en al menos 4 grupos distintos, como en el Partido Social demócrata de Rusia (y en menor medida en el alemán): una tendencia revolucionaria, una no economicista reformista y tendencias centrales, y aún úna tendencia economicista ‘revolucionaria’ (‘revolucionarios’ reformistas) quienes mientras se avocan a la mencionada posición radical-democrática-socialista practican un economicismo amplio –según palabras de Lenin- distrayendo la clase obrera de la lucha inmediata por la democracia participativa básica. A lo último, después de años de lucha de clases externa y lucha transparente entre las tendencias dentro (dando a los obreros una amarga experiencia con la traición del reformismo y el centrismo) las tendencias se separarán y formarán sus propios partidos, con la primera tendencia mencionada formando el partido revolucionario marxista de masas.

    En cuanto a la lucha de clases misma, esta lucha no debe llevarse dentro de los órganos parlamentarios. El desarrollo material ha cerrado las puertas a la opción parlamentaria, contrariamente al reduccionismo parlamentario de Kautsky. En tiempos de Martin Luther King Jr. El desarrollo de los medios de información llegó a un punto en el que un mínimo de demandas podía conseguirse “demandando” desde afuera (notablemente de la desobediencia civil publicitada). Hoy aún más canales no parlamentarios han surgido (para el beneficio de reformistas aún genuinos a favor de una democracia más directa y los referendos asociados), en la forma de organizaciones no gubernamentales y por supuesto, la Internet. Por supuesto la única clase de parlamentarismo aceptable será el que surja en los propios órganos de poder de los trabajadores (como los Soviets y los comités de fábrica) –e incluso los órganos emergentes de la democracia general participativa, como los consejos comunales no burgueses. Construyendo estos órganos alternativos –una tarea común para revolucionarios y reformistas genuinos dentro de la “Unión Social del Trabajo” clasista (los mencheviques de verdad ayudaron a construir los Soviets en 1917)- se les recordará a la gente de la clase trabajadora que los cambios son para mejor.

    Acerca de la prospectiva del parlamentarismo que debería ser menospreciado por los trabajadores (a diferencia de la abstención que refuerza la noción burguesa de que quienes se abstienen son estúpidos o están contentos) aún los académicos de orientación burguesa se lamentan del estado de la democracia burguesa que se desliza a un capitalismo autoritario. En los EE.UU. “la presidencia imperial” un cambio en el poder ejecutivo subordinado del gabinete hacia el presidente. En los países con el modelo de Westminster, el poder legislativo ha devenido en una subordinación al pode ejecutivo. Hoy en día no hay diferencia entre partidos de la oposición y los que están fuera del parlamento excepto por que los partidos de la oposición no marxista reciben fondos electorales de elementos burgueses.

    En consideración a una organización de masas por la clase obrera, de la clase obrera y para la clase obrera es crucial en verdad que estos revolucionarios, pseudos revolucionarios y reformistas ‘revolucionarios’ sean gente de la clase trabajadora solamente (obreros, empleados y trabajadores profesionales).

    Programa de nuevo tipo: dinámico mínimo-reformista-revolucionario

    Kart Kautsky escribió: Mientras la producción socialista no se mantenga conscientemente como objetivo, mientras los esfuerzos del proletariado militante no se extiendan más allá de los métodos de producción existentes, la lucha de clases parece moverse en un círculo para siempre. Porque las tendencias opresivas del método capitalista de producción no son apartadas, cuando más sólo chequeadas.
    Puesto que las tendencias revolucionarias revolucionaria, pseudos-revolucionarias y reformista-‘revolucionaria’ coexistirán entre la Unión Social del Trabajo clasista, tanto el programa mínimo-máximo expuesto por Marx en el Manifiesto Comunista y el menos prominente programa de transición de Trotsky a fines los 1930’s necesitan ser reemplazados por un programa de nuevo tipo dinámico. Las tendencias no revolucionarias tendrán una interpretación diferente de las “demandas máximas” así que excluirán la posibilidad de una “revolución extralegal” (específicamente la revolución armada tradicional y quizás aún la llamada eufemísticamente “versión bien defendida” de la sugerencia de huelgas masivas de Rosa Luxemburgo). Más aún, tendrán una interpretación más estrecha de las “demandas mínimas” para coincidir con las “demandas máximas” de los modernos “socialdemócratas” (los minimalistas que no estén por la propiedad obrera total y control sobre la economía como un medio real para poner fin a la explotación del trabajo deben estar fuera de la organización) no están con algunas de las “demandas mínimas” radicales definidas en el Manifiesto Comunista, notablemente la demanda de nacionalización.

    Así ¿qué clase de programa debería tener la clasista Union Social del Trabajo? Debido al nivel de contenido de información de la sociedad de hoy, se necesita un cambio de las tendencias reduccionistas hacia el pensamiento binario. Como dijimos en el capítulo 2 el capitalismo no ha simplificado las relaciones de clases. Similarmente el programa debe dirijirse a tres tipos de demandas. Aunque de verdad hay 6 tipos de demandas, por motivos de simplicidad no reduccionistas, esta tesis los agarupará en 3: mínimo dinámicas, reformistas y revolucionarias.

    Las demandas referidas como “demandas mínimas dinámicas” del programa mínimo-reformista-revolucionario debería coincidir con las “máximas demandas” de los modernos “social-demócratas”. Estas demandas pertenecen a las democrático-constitucionales, del trabajo, del bienestar social y otras cuestiones. En el mlayor número posible de países la clasista organización Unión Social del Trabajo debería demandar, para empezar: (entre otras demanda posteriores, de ahí lo de “dinámico”):


    • 1) Una jornada laboral realmente reducida (32 horas semanales y no 35 como en Francia). Ya esta demanda sobrepasa las “demandas máximas” de los más modernos economistas “social-democratas”. De acuerdo al Partido Trabaja Menos (“Trabaja menos, haz más) esta versión moderna de la lucha por la jornada de 8 horas reduce la extensión ambiental de la sociedad, reduce el desempleo, promueve un incremente de las actividades culturales y la vida social en general, y especialmente promueve la actividad política y la participación cívica básica en la democracia participativa.

      2) Asambleas y asociaciones clasistas con libertad por ley.

      3) Expansión de la libertad de portar armas para la defensa propia en general, incluyendo la formación de milicias ciudadanas como el modelo burgués-capitalista suizo.

      4) Institución de la representación proporcional en las legislaturas (preferiblemente con la variante de la lista cerrada que permite a los partidos designar y remover de las legislaturas a los legisladores afiliados, basado en el sometimiento a las decisiones del partido para combatir la degeneración de las personalidades).

      5) La institución de medidas contra el derecho aristocrático a la herencia anti-meritocrátiaca de las “clases superiores” (incluyendo la abolición de las monarquías que quedan).

      6) sufragio nacional para los impuestos y su aumento.

      7) Ajuste del salario real según la inflación.

      8 ) fomento de la adquisición de empresas por los obreros con ayuda económica incondicional (técnica y financiera), particularmente para los recientes movimientos de “ocupación de fábricas”.

      9) El fomento y el apoyo económico incondicional (tanto técnico como financiero) para, compras de participaciones de los trabajadores en las empresas existentes, en particular a la luz del reciente movimiento de"ocupación de fábricas".



    Una “demanda transicional” particular surgida del desarrollo de la teconología de información-comunicación el la demanda por “democracia socioeconómica” propuestoa por Robley George in Democracia Socioeconómica: Un sistema socioeconómico avanzado. En su forma más simple, tiene la doble forma de “ingreso personal universal garantizado” y “máxima riqueza personal permitida” democrátiaacamente establecida y ajustada por la sociedad como un todo. Esta demanda de conciencia de clase va más allá de la demanda mínima del Manifiesto Comunista de “un impuesto fuerte progresivo”.

    Establecida esta claridad en el lenguaje del programa de la Unión Social del Trabajo, ¿cuáles serán los prospectos para la unidad de acción dentro de la organización? Habrá obvias diferencias (especialmente entre las demandas “democráticas socialistas” y las demandas revolucionarias). En la reunificación formal de bolcheviques y mencheviques:

    Lenin en el “Congreso de Unidad” del PSDR en 1906

    • Debemos trabajar duro para construir una organización que incluya a todos los trabajadores social-demócratas con conciencia de clase. La autonomía de cada organización del partido, que hasta aquí era letra muerta, debe hacerse una realidad. La lucha por puestos, el miedo a la otra “facción” debe eliminarse. Tengamos organizaciones del partido realmente unidas, en la que haya una pura lucha ideológica entre las diferentes tendencias del pensamiento social-demócrata. No será fácil conseguirlo ni lo conseguiremos de una vez. Pero el camino ha sido trazado, se han proclamado los principios y ahora debemos trabajar para poner en efecto completa y consistentemente este ideal organizacional.
      Pensamos que un resultado ideológico importante del congreso es que hay una más clara y definida línea de demarcación entre el ala derecha y la de izquierdo de la Social democracia. Hay una ala derecha y una de izquierda en los partidos social demócratas de Europa y su existencia en el nuestro ha sido evidente hace tiempo. Una línea más distintiva de demarcación, una más clara definición de los puntos de desacuerdo es esencial para el desarrollo sano del partido, para la educación política del proletariado, para chequear cada inclinación del partido desviada del camino correcto.




    “Unidad de acción, libertad de discusión y crítica”: Unidad de discusión circunstancial

    Para la discusión del “centralismo democrático” lo mejor es empezar con las notas de Lenin:
    Lenin en Un paso adelante, dos pasos atrás escribió: No sorprende que Kautsky haya llegado a la siguiente conclusión: “No hay quizás otra cuestión sobre revisionismo en todos los países, a pesar de su multiplicidad de forma, tan parecida a la cuestión de la organización.” Kautsky también dfine las tendencias básicas de la ortodoxia y el revisionismo en esta esfera con la ayuda de la “horrible palabra”: burocracia vs. Democracia. Nos han contado, dice Kautsky, que darle al liderazgo del partido el derecho de influir en la selección de candidatos (al parlamente) es un abuso lamentable del principio democrático que demanda que toda la actividad política proceda de abajo a arriba, por la actividad independiente de las masas y no de arriba a abajo en una forma burocrática… Pero si hay algún principio democrático es que la mayoría debe predominar sobre la minoría, y no al revés…” La elección de un miembro al parlamento es materia importante para el Partido como un todo, quien debe influir en la nominación de los candidatos. El que considere esto muy burocratico o centralista que sugiera que los candidatos sean nominados por el voto directo de los miembros del partido. Si piensa que esto no es práctico, no debe quejarse de una falta de democracia cuando esta función, como muchos otras que conciernen al partido sea ejercida por uno o varios organismos del partido.”

    Es una creencia popular entre marxistas que Lenin fuel el creador del centralismo democrático. El texto resaltado anterior revela al verdadero “creador”: no es otro que el mismo fundador del “marxismo”.

    De esta revelación , cuando él y su mejor conocido discípulo conceptualizaron y popularizaron el “centralismo democrático” respectivamente, pensaban que era el mejor medio de lograr “la unidad de acción, libertad de discusión y crítica” en sus circunstancias históricas. Más importante fue que conocían que otras formas igualmente revolucionarias eran posibles en otras circunstancias.

    ¿Qué hace al objetivo “circunstancial”? Usaremos las siguientes variables:

    Discusión1 para las discusiones-intrapartido :

    • General para el acceso general público (medios masivos en vivo y/o Net)
      Partido para acceso sólo a miembros del partido
      Restringida para acceso restringido (solo los involucrados en la discusión)


    Decisión-unica para indicar como se toman las decisiones intrapartido:

    Directa para la decisión directa de los miembros del partido
    Representativo
    Orgánico (conceptualización de Amadeo Bordita como “alternativa” a las elecciones)

    Decisión2 para el nivel de discusiones en decisiones ya tomadas (crítica)

    Pública críticas a las decisiones fuera del partido
    Internas
    0 ninguna

    Kautsky, como lo citó Lenin, sobreentendía la discusión General-Directa-Pública.
    Con los futuros desarrollos en tecnología informativa-comunicacional, este ideal puede ser posible.

    Históricamente, el concepto de centralismo democrático de Lenin es:

    Discusión1: miembros del partido o restringida
    Decisión-unica: Representativa
    Decisión2 (crítica): pública – interna o 0

    Por ejemplo, cuando la decisión de octubre fue hecha restringida (involucrados) – representativa – 0. La reunión fue secreta y limitada a los miembros del CC quienes votaron como representantes del partido y la decisión no podía ser criticada una vez tomada. Justo antes de esta decisión, Lenin criticó públicamente al CC por complacer al Gobierno provisional (restringida – representativa – pública). Después en los muy publicitados debates entre Lenin y “los comunistas del ala-izquierda” por cuestiones que fueron desde la de Brest-Litovsk hasta el capitalismo de estado, fueron miembros del partido – representativas – públicas). Eventualmente, después de la prohibición de las facciones, fue restringida – representativa -0 de nuevo.

    Un comunista italiano llamado Amadeo Bordiga tuvo otras ideas: el centralismo orgánico:

    • Los partidos comunistas deben alcanzar un centralismo orgánico que mientras incluye el máximo de consultas con la base, asegura la eliminación espontánea de cualquier agrupación que busque diferenciarse. Esto no puede lograrse como lo puso Lenin con las prescripciones formales y mecánicas de la jerarquía, sino a través de políticas revolucionarias correctas.

      La represión del fraccionalismo no es un aspeto fundamentea de la evolución del partido, aunque lo previene.



    El concepto de centalismo orgánico tiene un limitado conjunto de rasgos:

    Discusión: miembros del partido o restringida a involucrados (no facciones organizadas sino la base puede discutir las cosas)
    Decisión: orgánica
    Críticas: internas

    Ésto significa que no se permite la crítica pública de los miembros del partido después que las decisiones han sido hechas “orgánicamente”.

    Algunos años después, el “camarada” Stalin y su banda tuvieron su centralismo burocrático:

    Discusión: restringida (a los involucrados)
    Decisión: orgánica (sin real representación vía el autoperpetuado Politburó)
    Crítica: 0

    Lo que separaba esto del centralismo orgánico de Bórdiga era la ausencia de crítica.

    En el mundo de hoy, los trostkistas se proclaman adherentes al centralismo democrático de Lenin. Históricamente, su percepción del centralismo democrático está todavía reducido a esto:

    Discusión: miembros del partido o restringida a involucrados
    Decisión: representativa
    Críticas: internas

    Esto – como si fuera la única permutación posible del centralismo democrático- ha llevado a numerosas divisiones, porque la crítica no puede ventilarse públicamente por los ahora numerosos partidos trotskistas (cliffitas, grantitas, mandelitas y otros).

    Construyendo e moderno partido marxista de masas trabajadoras, la base organizacional debería ser tan cercana al ideal de unidad de discusión como sea posible. El “centralismo” aplicable debería ser una variedad de:

    Discusión: general, de los miembros del partido o restringida a los involucrados
    Decisión: directa, representativa u orgánica
    Crítica: pública solamente

    Así como el real fundador del marxismo destacó en La lucha de clases acerca de las demandas de una prensa libe y el derecho a asambleas como “la luz y el aire del movimiento del trabajo” una nota similar puede hacerse en relación a la unidad de discusión (que incluye transparencia política).

    Grandes detractores:

    Federico Engels en una carta a Karl Kautsky escribió: No considero el término “comunismo” adecuado para el uso general hoy, más bien debería reservarse para casos en que se requiere una descripción más exacta y aún así necesitaría una nota explicativa fuera de uso por los 30 años pasados.

    El movimiento marxista original vino en forma de “social democracia”. Para 1914 sin embargo, el reduccionismo parlamentario de Kautsky dio paso a un oportunismo parlamentario barato y la ambigüedad de “democracia” en “social democracia” se reemplazó por un chovinismo nacional sin ambigüedades que favorecía a la burguesía:

    Lenin en Tareas de la socialdemocracia revolucionaria en la guerra europea
    La conducta de los líderes del Partido Social Demócrata Alemán, el más grande y más influyente de la Seund Internacional (1889-1914), un partido que votó por los créditos para la guerra y repitió las frases burgués-chovinistas de los junkers prusianos y la burguesía es una traición pura al socialismo. Bajo ninguna circunstancia puede perdonarse la conducta de los líderes del Partido Socialdemócrata alemán aún si asumimos que el partido estaba absolutamente débil y tenía que inclinarse temporalmente a la voluntad de la mayoría burguesa de la nación. Este partido ha tomado una política nacional-liberal de hecho.

    La traición al socialismo de la mayoría de los líderes de la Segunda Internacional /1899-1914) significa la bancarrota ideológica y política de la Internacional. Este colapso ha sido causado principalmente por la preeminencia en él del oportunismo pequeño-burgués…

    En 1917, Lenin anunció lo que sería llamado como las “Tesis de Abril”. Sugería un rompimiento con la llamada “social democracia” y la adopción del nombre de “comunista”, como en los primeros escritos de Marx y Engels- y aún la “amenaza inactiva” que Kautsky mismo que hizo una vez “cuando los oportunistas de Bernstein estuvieron a punto de conquistar el partido alemán oficialmente.

    Poco después que la “Revolución de Octubre” (noviembre 7 de 1917) tuvo lugar y los bolcheviques fueron impulsados al poder político, y Rusia sumergida en la guerra civil por elemento pro guerra mundial, desde los pseudo-”socialistas” hasta a los monarquistas, se tomaron medidas de emergencia para asegurar la misma supervivencia del nuevo régimen, desde restricciones políticas en los derechos básicos democráticos de los trabajadores. Estas medidas facilitaron la fusión substitutiva de la organización del partido y el aparato administrativo del estado, a pesar de las advertencias del 8º Congreso del Partido Comunista de toda Rusia (bolchevique).

    Con el fin de la guerra civil Lenin falló en darse cuenta de las incontrolables ramificaciones de algunas de las medidas de emergencia y agravó la situación al abogar una prohibición temporal de las facciones, aunque en respuesta al deseo de Trotsky de militarizar los sindicatos que amenazaba con dividir el partido. Estas fallas aparecieron a pesar de escribir sobre la necesidad de una función contadora del trabajo del Comité central del Partido y su Buró político (así como los órganos administrativos del estado) como una respuesta a la creciente burocratización del aparato del partido.

    Entonces llegó el “camarada” Stalin y quienes lo apoyaban cambiando necesidades restrictivas en virtudes categóricas que probaron ser desastrosas ultimadamente para la política del estado y el “Partido Comunista” en cargo:

    Moshe Lewin en El siglo soviético

    • En 1930 la organización que se llama a sí misma “partido” había casi perdido su carácter político y se había transformado en una red administrativa, donde la jerarquí dominaba a la base…El proceso de estatización tan importante en el fenómeno soviético y su principal características cuando el sistema político llegó a su etapa final. Cuando el partido entró en su prolongada fase de estancamiento, incapaz de hacer algo, impotente para imponer medidas a largo alcance, fracasó junto con todo lo demás.



    Para hacer las cosas peor los varios partidos “Comunistas” de hoy son bien liberales.

    Mientras tanto, fuera de la Unión Soviética, el revisionismo trotskista, usualmente organizado alrededor de la etiqueta “Socialista”, degeneró en un moderno circulismo (o en la experiencia shachtmanita, neoconservaturismo) en tanto que los llamados “social democráticos” o “demócrata socialistas” degeneraron en electoralismo de “bienestar social” perdiendo la idea original pero ambiguamente clasista de extender la política democrática a los aspectos económicos.

    ¿Qué hacer, entonces?

    Gregory Zinóviev en el 2º Congreso de la Internacional Comunista

    • La cuestión de nombre no es formal sino una cuestión política de gran importancia. Las diferencias entre el marxismo revolucionario y los “comunistas revolucionarios”, “marxistas-leninistas”, “socialistas”, etc. que han traicionado la bandera de la clase obrera en su manera particular debe aclarársele a cada trabajador.



    ¿Proletarismo? No

    En 1999 Grígory Isayev, jefe del Partido de la Dictadura del Proletariado (PDP) sugirió “proletarismo” como substituto. El propósito del “proletarismo” según él es enfatizar la demanda revolucionaria del mandato de la sociedad por la clase obrera. El PDP ha menguado debido a su reduccionismo, su creencia ultra-maximalista que la lucha por un mínimo de demandas reformistas son distracciones de las luchas por las demandas revolucionarias.

    "Proletarismo"sería "obrerismo". Sin embargo, la historia de este último término se asocia muy estrechamente con el sindicalismo, que como una ideología tiende a promover el chovinismo sectorial en favor de los trabajadores manuales (como si los trabajadores de oficina y profesionales no son proletarios).

    Asemás, el PDP no se ha separado de ese vocabulario dual. "Proletarismo" y "obrerismo" son tan amplios como "socialismo ", y puede, por desgracia, incluir un economicismo orientado al trabajador(sobre todo en varios partidos laboristas de todo el mundo que se oponen abiertamente a un gobierno de los trabajadores). En cuanto al propio PPD, un tal "Joseph Green", señaló que el apoyo a ese grupo se ha reducido desde el año 2000, dada su creencia reduccionista y ultra maximalista que las luchas por reivindicaciones mínimas y reformistas son desviaciones de las luchas por la demanda revolucionaria de gobierno por la clase obrera, de la clase obrera, y para la clase obrera.
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    Cap5 Proletocracia social: la unión revolucionaria del marxismo y el movimiento de la clase obrera


    Vladimir Lenin en Nuestra tarea inmediata escribió: La social democracia no está confinada al simple servicio del movimiento de la clase obrera: representa “la combinación del socialismo y del movimiento de la clase trabajadora” (para usar la definición de Karl Kautsky que repite la idea básica del Manifiesto Comunista); la tarea de la social democracia es llevar ideales socialistas definidos al movimiento espontáneo de la clase trabajadora, conectar este movimiento con las convicciones socialistas que deberían tener el nivel de ciencia contemporánea, conectar con la lucha política por la democracia como medio de alcanzar el socialismo –en una palabra, fundir este movimiento espontáneo en un todo indestructible con la actividad de un partido revolucionario.

    Esta cita reitera las palabras de Kautsky en La lucha de clases y explica por qué el marxismo alemán tomó la forma de la clásica “social democracia” – la extensión de la democracia política a los asuntos económicos. Con especto a la “social democracia” clásica y la crisis de la teoría enfrentada por los modernos marxistas:

    Boris Kagarlitsky en Nuevo realismo, nuevo barbarismo: Teoría socialista en la era de la globalización

    • Esta mezcla explosiva realmente conmovió al mundo… Cuando las ideas de Marx devinieron en la ideología del movimiento obrero sufrieron una transformación y se convirtieron en Marxismo.

      En la era postbélica este lazo fue roto.

      El marxismo ha sufrido realmente una derrota histórica. Sin embargo esto no ocurrió al final de los 1980’s cuando cayó el muro de Berlín sino mucho antes, cuando la teoría se separó y aisló del movimiento. Esto no sucedió solamente en el este con la fundación del “marxismo-leninismo” estalinista. Tan temprano como en los 1930’s el marxismo en el oeste se convirtió en el campo de círculos académicos, mientras que para la social democracia las fórmulas generales clásicas permanecieron como letra muerta.

      En los 1990’s se descartaron los rituales. Fue fácil porque hacía tiempo que nadie aportara un pensamiento a su significado. Regresamos al punto de partida, cuando la teoría y el movimiento de masas estaban desconectados. Pero no están separados por una pared insalvable. El hecho de que una capa significativa de trabajadores tiene solo una noción opaca de las ideas socialistas no significa que estas ideas no deban ser propagadas.

      Los marxistas tienen la poca envidiable tarea de ir más allá de la simple repetición del logro de la fusión de Marx y la social-democracia decimonónica. Por el socialismo científico, Marx pudo unir el socialismo político con las luchas obreras previas al movimiento y sus sucesores teóricos inmediatos, más notablemente Kautsky, pudieron unir sus ideas con el movimiento de masas “social-democrático” emergente, creando lo que se conoce hoy como “marxismo”. Desafortunadamente, este mismo “marxismo”, no simplemente el socialismo político, probó históricamente ser separable del movimiento obrero debido no poco a la vulnerabilidad del reduccionismo, revisionismo y sectarismo. Aquí entra en escena el marxismo revolucionario –la fusión revolucionaria del movimiento de los trabajadores por entero y el “marxismo” purgado de reduccionismo, revisionismo y sectarismo.




    Lenguaje y clase trabajadora

    Boris Kagarlitsky escribió: El proyecto socialista tiene que ser traducido a un lenguaje que la gente entienda. No es la de los intelectuales cultivados occidentales, del radicalismo postmodernista y multiculturalista. Es el lenguaje simple y tosco del marxismo clásico”

    El marxista Antonio Gramsci formuló el concepto de hegemonía cultural. Así pudo explicar las fallas de las revoluciones obreras pasadas: la adopción de las perspectivas de la clase dominante por las masas trabajadoras debido a la educación coercitiva, medios masivos de comunicación, cultura popular y aún el lenguaje.

    Hugo Chávez dijo: “Sabemos que uno de los planteamientos de Karl Marx fue precisamente el de la dictadura del proletariado, pero no es viable…” y tiene un punto razonable: Marx en su colosal esfuerzo para unir el socialismo político con el movimiento de los trabajadores de su tiempo, cambió el concepto de “dictadura” de Blanqui (una élite altamente organizada de conspiradores secretos) por el de “dictadura del proletariado” y la contrapuso a la “dictadura de la burguesía” sin entender con propiedad como se aplicaba en Roma esa antigua palabra .

    Poco después de la fundación de la República Romana, se dieron cuenta de que, a pesar de la creación del sistema de dos cónsules, de que había momentos en que el poder tuvo que ser concentrado en manos de una sola persona. Esta situación llevó a la creación de la dictadura romana, que normalmente funcionaba rei gerendae causa ("por el asunto que hacer"), por lo general gira en torno a la preservación del orden republicano, incluso en contra de los elementos que desean una "dictadura" en el sentido moderno. Por otra parte, esta dictadura se limitaba a seis meses, y aquellos que tenían este cargo renunciaban después de cumplirse los fines de la dictadura. Todo estaba bien hasta que Sila y, especialmente, Julio César llegó, con lo cual se transformó la dictadura romana para convertirse en sinónimo de la comprensión moderna de la palabra tiranía.

    A pesar de las connotaciones individualistas de esa palabra en este sentido clásico del término, en la formulación de Marx de la pre-socialista "dictadura del proletariado", se puede decir que esta "dictadura" tiene la característica de impermanencia. Sin embargo, la "dictadura de la burguesía"no tiene esta característica temporal.

    Hoy en día, los marxistas de diversas tendencias promueven las nociones de "gobierno obrero" y la "democracia proletaria" a fin de evitar las connotaciones negativas del concepto de Marx, sobre todo con el paso de los revisionistas de los regímenes “marxista-leninistas" y el legado sumamente revisionista que dejaron los fundadores del "marxismo-leninismo": el "camarada" Stalin y su pandilla. Sin embargo, cómo se puede traducir en una ideología clásica como la "democracia social” sin ambigüedades de clase?

    Como se señaló al final del capítulo 4, palabras como "proletarismo" no hacen hincapié en la demanda revolucionaria de que la clase obrera domine. La palabra griega que significa "dominación" es kratos, y cuando se combina con la palabra griega que significa "pueblo" - demos - el resultado es “democracia”, en consecuencia, por lo menos un nuevo término debe ser adoptado por los marxistas revolucionarios -aquellos marxistas que conscientemente promueven la fusión específicada arriba - en sustitución de la noción ambigua de una "dictadura del proletariado" (en este capítulo, dos términos distintos se proponen, el segundo es para el "socialismo"): proletocracia.


    Lenin: Estado socialista proletocrátco

    “¡Nadie ha combatido más el Socialismo de Estado que los socialistas alemanes, nadie ha señalado más distintivamente que yo que el Socialismo de Estado es realmente Capitalismo de Estado!” Wilhelm Liebnecht, 1896.

    Y por eso es que los Plejánov alemanes (Scheidemann, Lensch y otros) llaman “socialismo de guerra” es de hecho Capitalismo monopólico de Estado, o para ponerlo más simple y claramente, servidumbre penal de guerra para los obreros y protección de guerra para las ganancias capitalistas.

    Ahora trate de sustituir el Estado capitalista junker o el Estado capitalista de los terrateniente con un Estado democrático revolucionario, o sea, un Estado que suprime todos los privilegios y no teme introducir la democracia plena de una manera revolucionaria. ¡Encontrará que dado un Estado democrático revolucionario real, el Capitalismo monopólico de Estado inevitablemente implica un paso hacia el socialismo!

    Sin embargo, el tono combativo de Liebknercht implicaba que él quería decir mucho más. Verdaderamente, en 1889 dijo esto:

    • Pues si eso pasa es fácil de olvidar que, en la lucha por reivindicaciones materiales, por mayores salarios, el podo de producción burgués tiene que ser reorganizado, que el sistema salarial tiene que ser abolido como un todo.



    Desafortunadamente, Lenin estaba demasiado eufórico por el potencial del capitalismo de estado controlado por los obreros, yendo tan lejos como igualarlo con el “socialismo”.


    • Porque socialismo es simplemente el siguiente paso del monopolio capitalista de estado. O, en otras palabras, el socialismo es solo monopolio de estado capitalista hecho para servir los intereses de toda la gente y en esa medida ha dejado de ser monopolio capitalista.

      La dialéctica de la historia es tal que la guerra, haciendo extraordinariamente expedita la transformación del monopolio capitalista en monopolio de estado capitalista, ha echo avanzar extraordinariamente con eso a la humanidad hacia el socialismo.
      La guerra imperial es la víspera de la revolución socialista. Y no solo porque los horrores de la guerra dan lugar a la revuelta proletaria –ninguna revuelta trae el socialismo a menos que las condiciones económicas para el socialismo estén maduras- sino porque el monopolio de estado capitalista es una preparación completa para el socialismo, el umbral del socialismo, el peldaño en la escalera de la historia entre el cual y el peldaño del socialismo no hay más peldaños.


    Para poner la primera parte de esta cita en la perspectiva correcta, cabe reiterar, pero con una modificación:


    • Porque el socialismo no es más que el próximo paso adelante del monopolio capitalista de Estado. O, en otras palabras, el socialismo no es más que el monopolio capitalista de Estado que se hace para servir a los intereses de todo el pueblo y en esa medida ha dejado de ser monopolio [burgués].



    Una cosa más que debe tenerse en cuenta es que Lenin, por todas sus contribuciones al estudio teórico del imperialismo, hizo una observación igualmente eufórica sobre el capital financiero (¿Pueden los bolcheviques retener el poder del Estado? de Vladimir Lenin):


    • Esto nos lleva a otro aspecto de la cuestión del aparato estatal. Además del principalmente "opresivo" aparato -ejército en pie, la policía y la burocracia- el Estado moderno posee un aparato que tiene muy cerca las conexiones con los bancos y los sindicatos, un aparato que realiza una enorme cantidad de contabilidad y registro, si se puede expresar de esta manera. Este aparato no puede y no debe ser roto. Debe ser arrebatado el control de los capitalistas, los capitalistas y los cables que tiran de él deben ser cortados, podados, cortados fuera de este aparato, deben estar subordinados a los soviets proletarios, debe ampliarse y hacerse más integrado, y en todo el país. Y esto se puede hacer mediante la utilización de los logros ya alcanzados por el capitalismo a gran escala (en la misma forma que la revolución proletaria puede, en general, alcanzar su único objetivo mediante la utilización de estos logros).

      El capitalismo ha creado un aparato de contabilidad en la forma de los bancos, sindicatos, servicio postal, "las sociedades de consumidores, y sindicatos de empleados de oficin. Sin los grandes bancos el socialismo sería imposible.

      Los grandes bancos son el "aparato estatal" que necesitamos para lograr el socialismo, y que obtenemos ya hechos del capitalismo, nuestra tarea aquí no es más que amputar lo que haya que mutilar de este aparato capitalista excelente, para que sea aún más grande, aún más democrático, aún más completo. La cantidad se transformará en calidad. Un solo Banco del Estado, el más grande de los grandes, con sucursales en todos los distritos rurales, en cada fábrica, se constituye nada menos que en nueve décimas partes del aparato socialista. Esta será la contabilidad de ámbito nacional, lo que contabiliza en todo el país la producción y distribución de bienes, esto será, por así decirlo, algo en la naturaleza del esqueleto de la sociedad socialista.



    ¿Qué pasó con la demanda mínima del Manifiesto de "Centralización del crédito en los bancos del Estado, por medio de un Banco nacional con capital del Estado y monopolio exclusivo"? ¿Cómo fue esta demanda mínima elevado a algo mucho más? Lo que Lenin dijo arriba fue tomado directamente de análisis de Rudolf Hilferding sobre el capital financiero y, especialmente, el apalancamiento financiero (que, hoy en día, es la verdadera naturaleza del comercio de derivados, e incluso el "socialismo de fondos de pensiones", los cuales constituyen la base del sistema financiero moderno).

    Con todo, ¡Lenin era un "socialista de estado" proletocrático! Afortunadamente, un segundo mandato puede ser adoptada por los marxistas revolucionarios modernos, que va más allá de la proletocracia ordinaria (ya sea directa o indirecta a través de los mecanismos del Estado) - llena de la esclavitud asalariada no abolida y de capital - que pasados marxistas revolucionarios como Lenin estaban indicando: la social-proletocracia.


    Social Proletocracia: El crédito de Trabajo y la Crítica del Programa de Gotha Revisada

    ¿Por qué la adición al parecer repetitivo de la palabra "social"? Es la proletocracia ordinaria no "social" ya? Hace ocho años, un compañero escocés de la Red republicana comunista, Allan Armstrong, dijo lo siguiente en el trabajador semanal (# 318):


    • Si hay una distinción que debe hacerse entre oleada revolucionaria internacional antes y después de la, la socialdemocracia revolucionaria, se encuentra en el siguiente. La vieja socialdemocracia revolucionaria se aferraba a la visión de Marx pre-Comuna de París de que el socialismo se produciría mediante una mayor perfección y en virtud del control de los trabajadores sobsre el Estado capitalista existente"- a través de la mayoría socialista en el parlamento y otros niveles del Estado. Basándose en la experiencia de la Comuna de París, Marx más tarde rechazó su opinión anterior. Ahora audazmente declara la necesidad de aplastar la maquinaria estatal capitalista.

      Pero en el período posterior a la Comuna de París, Marx fue más lejos, haciendo su lema anterior, "Suprimir el sistema de salarios" más concreto. Él nos mostró que el control económico de los trabajadores no podría llevarse a cabo con sólo colocar el sistema de salarios bajo el 'control' de los trabajadores. El sistema de salarios todo debía ser abolido. Esto requiere un doble mecanismo.


      • En primer lugar, tenemos que tomar el control directo de la producción y distribución a través de la combinación de «trabajo libremente asociado" - lo que se entendió más tarde como los consejos de trabajadores.

        En segundo lugar, los consejos de trabajadores "deben planificar la producción y distribución directamente sobre la base del tiempo de trabajo. Esto elimina la distinción entre el trabajo socialmente necesario y el excedente y nos permite llegar a un acuerdo en conjunto de cuál es la proporción del trabajo social que se asigna a los individuos (por medio de certificados de trabajo que muestran las horas que han trabajado) y lo que está reservado para las necesidades sociales más amplias, democráticamente decidido por los consejos de los trabajadores mismos.




    Baste decir, Armstrong pasó a criticar a la concepción de “socilismo” no abolicionista de Lenin, a pesar de citas extensas de este último de la Crítica del Programa de Gotha, en su monumental El Estado y la Revolución.

    ¿Por qué es el trabajo de 1875 de Marx tan importante? Es aquí donde habla sobre el tiempo de trabajo, que es aún más relevante debido a las tendencias de consumo persistente y los desarrollos asociados a la actual "era de la información": Marx escribió: Lo que tenemos que tratar aquí es una sociedad comunista, no como se ha desarrollado sobre su propia base, sino, por el contrario, tal como surge de la sociedad capitalista y que, por lo tanto en todos los aspectos, económico, moral e intelectualmente, todavía sellada con las marcas de nacimiento de la vieja sociedad de cuya entraña procede. En consecuencia, el productor individual obtiene de la sociedad - después de las deducciones que se hayan hecho - exactamente lo que le da a ella. Lo que ha dado es su cuota individual de trabajo. Por ejemplo, la jornada social de trabajo consiste en la suma de las horas de trabajo individual, el tiempo de trabajo individual del productor individual es la parte de la jornada social de trabajo que él aporta, su participación en ella. Él recibe un certificado de la sociedad de que ha facilitado tal y tal cantidad de mano de obra (después de deducir su trabajo para los fondos comunes), y con este certificado, extrae de los depósitos sociales de medios de consumo tanto como el mismo importe de los costes laborales. La misma cantidad de trabajo que ha dado a la sociedad de una forma, la recibe de otra forma.
    En el siguiente párrafo, habla de las diferencias entre el dinero tal y como lo conocemos hoy en día y vales de tiempo de trabajo (que, con la actual "era de la información", han sido re-etiquetados como "crédito laboral", de Paul Cockshott y Allin Cottrell) : Marx escribió: Aquí, obviamente, prevalece el mismo principio que regula el intercambio de mercancías, por lo que se trata de intercambio de valores iguales. Contenido y forma se cambian, ya que bajo las nuevas condiciones nadie puede dar sino su trabajo, y porque, por el contrario, nada puede pasar a la propiedad de los individuos, a excepción de los medios individuales de consumo. Pero en cuanto a la distribución de ésta entre los productores individuales se refiere, el mismo principio como en el intercambio de equivalentes de productos básicos: una determinada cantidad de mano de obra de una forma se cambia por una cantidad igual de trabajo en otra forma.

    En otras palabras, el crédito de trabajo con la tecnología moderna de la información (y, en la actualidad, las tarjetas de plástico como las tarjetas de débito y crédito) es una forma más restrictiva de cambio, ya que no circula en toda la economía, lo que impide el "mercado negro" de explotación del trabajo y la acumulación de capital (por no hablar de la circulación de moneda falsa). En los Estados Unidos hoy, existe un precedente: los "cupones de alimentos" transferencias electrónica de beneficios (TEB). En losl siguientes cuatro párrafos, hace su mejor argumento en contra de la obsesión francesa-socialista con el igualitarismo, el cual siempre ha alimentado el pro establishment, los hegemones académicos y de los medios de comunicación de que "los seres humanos son egoístas": Cita: Por lo tanto, igual derecho sigue siendo aquí, en principio - el derecho burgués, aunque ahora el principio y la práctica ya no están en desacuerdo, mientras que el intercambio de equivalentes en el intercambio de mercancías sólo existe en promedio y no en cada caso.

    A pesar de este avance, este derecho igual sigue siendo constantemente estigmatizado por una limitación burguesa. El derecho de los productores es proporcional al trabajo ofrecido, la igualdad consiste en el hecho de que la medición se hace con un nivel de igualdad, el trabajo.

    Pero un hombre puede ser superior a otro físicamente o mentalmente, y suministra más mano de obra más en el mismo tiempo, o puede trabajar por más tiempo, y el trabajo, para servir como una medida, debe ser definido por su duración o intensidad, de lo contrario deja de a ser un estándar de medición. Este derecho igual es un derecho desigual para trabajo desigual. No reconoce ninguna distinción de clase, porque todo el mundo es sólo un trabajador como cualquier otra persona, pero que tácitamente reconoce la dotación desigual individual, y por lo tanto la capacidad productiva, como un privilegio natural. Es, por tanto, un derecho de la desigualdad, en su contenido, al igual que todo derecho. Derecho, por su propia naturaleza, sólo puede consistir en la aplicación de una norma de igualdad, pero los individuos desiguales (y no serían distintos individuos si no fuesen desiguales) se pueden medir sólo por una norma de igualdad en la medida en que se sometan a un igual punto de vista, se tomen de un solo lado - por ejemplo, en el presente caso, se consideran sólo como trabajadores y nada más se ve en ellos, todo lo demás se ignora. Además, un trabajador puede estar casado, otro no lo es, uno tiene más hijos que otro, y así sucesivamente. Así, con un resultado igual de mano de obra, y por lo tanto uno igual en el fondo de consumo social, uno de ellos, de hecho, recibe más que otro, uno será más rico que otro, y así sucesivamente. Para evitar todos estos inconvenientes, el derecho, en lugar de gualdad de condiciones, tendría que ser desigual.

    Pero estos defectos son inevitables en la primera fase de la sociedad comunista, ya que es cuando acaba de salir después de los dolores de parto prolongado de la sociedad capitalista. El derecho no puede ser nunca superior a la estructura económica de la sociedad y su desarrollo cultural por ella condicionado.

    Es en el párrafo siguiente donde Marx finalmente discute el propio "comunismo": Cita: En una fase superior de sociedad comunista, después que haya desaparecido la subordinación esclavizadora de los individuos a la división del trabajo, y con ella, la antítesis entre el trabajo intelectual y físico se ha desvanecido, después que el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital; después de las fuerzas productivas, también se han incrementado con el todo -en torno al desarrollo del individuo, y todos los resortes del flujo de la riqueza cooperativa en abundancia - sólo entonces puede el estrecho horizonte del derecho burgués ser tachado en su totalidad y la sociedad podrá escribir en su banderas: ¡De cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades!

    El comunista italiano Amadeo Bordiga dio un resumen excelente de lo que Marx dijo anteriormente en relación con las tres (no dos) etapas siguientesa la revolución de los trabajadores, en su crítica de la groseramente revisionista obra del “camarada” Stalin Problemas económicos del socialismo en la URSS - titulado Diálogo con Stalin:

    El siguiente esquema puede servir como una nueva capitulación de nuestra tema difícil [...]:

    Etapa de transición: el proletariado ha conquistado el poder y debe retirar la protección jurídica a las clases no proletarias, precisamente porque no puede "suprimirlas" de una sola vez. Esto significa que el Estado proletario controla una economía de la cual una parte, una parte en disminución es cierto, sabe que la distribución comercial, e incluso las formas de disposición privado del producto y los medios de producción (ya sean concentrados o dispersos). La economía aún no socialista, es una economía en transición.


    • Etapa inicial del comunismo: o, si lo desea, el socialismo. La sociedad ya ha llegado a disponer de los productos en general y los asigna a sus miembros por medio de un plan de "racionamiento". Intercambio y dinero han dejado de realizar esta función. No puede ser concedido a Stalin que un simple intercambio sin dinero, aunque todavía está en conformidad con la ley del valor, podiera ser un punto de vista para llegar al comunismo: por el contrario, significaría una especie de recaída en el sistema de trueque. La distribución de los productos se inicia desde el centro y se lleva a cabo sin ningún equivalente a cambio. Ejemplo: cuando una epidemia de malaria se desata, la quinina se distribuye gratuitamente en la zona en cuestión, pero en la proporción de un solo tubo por habitante.

      En esta etapa, además de la obligación de seguir trabajando, el registro del tiempo de trabajo suministrado y el certificado que acredite este son necesarias, es decir, el famoso bono de trabajo del que tanto se habla desde hace un centenar de años. El bono no puede ser acumulado y cualquier intento de hacerlo implicará la pérdida de una cantidad dada de mano de obra sin la restitución de cualquier equivalente. La ley del valor está enterrada (Engels: La sociedad ya no atribuye un "valor" a los productos).

      Etapa superior del comunismo, que también puede ser llamada sin vacilación socialismo completo. La productividad del trabajo ha llegado a tanto que ni restricción ni racionamiento son por más tiempo necesarios (a excepción de casos patológicos) como medio de evitar el desperdicio de productos y la energía humana. Libertad para todos de tomar para su consumo. Ejemplo: las farmacias distribuyen la quinina libremente y sin restricción.



    Por lo tanto, la socia proletocracia, en oposición a la proletocracia ordinaria (de nuevo, ya sea directa o indirecta a través de los mecanismos del Estado), abarca lo siguiente:


    • 1) La creación de cada vez mayores cantidades de lo que muchos políticos liberales radicales llaman "democracia participativa", que va más allá de la corriente y degenerada "democracia representativa" en lo que respecta a una ciudadanía muy comprometida y muy activa;
      2) La extensión revolucionaria (en comparación con reformista) de esta "democracia participativa" a los asuntos socio-económico (es decir, la aplicación de la propiedad estatal -ni capitalista ni el control estatal-capitalista, sino más bien la aplicación de la propiedad social y el control social);
      3) El énfasis de los revolucionario luchadores-de-la-clase de las dos funciones anteriores (es decir, a expensas de otras clases, tales como la burguesía), y
      4) Además de estas características de una proletocracia más directa, pero ordinaria aún, la supresión social de la esclavitud asalariada y de capital "pre-comunista", tanto a través del crédito total, no circulable, del trabajo individual (aunque después de las deducciones de ingresos o sin ingresos, las "Lassalleana" imposición para "los fondos comunes" relacionadas con el desarrollo estratégico socio-tecnológico, la infraestructura, los jubilados y los discapacitados, etc.)



    Bordiga: enemigo "Social-Abolicionista" de la democracia proletaria

    Antes que se pueda decir mas sobre proletocracia social, se deberá precisar que el comunista italiano Amadeo Bordiga, a pesar de su excelente recapitulación anterior "socio-abolicionista", no era amigo de la democracia proletaria. En El Principio Democrático, comienza con una declaración más bien mezclada:


    • El uso de ciertos términos en la exposición de los problemas del comunismo, muy a menudo genera ambigüedades debido a los diferentes significados quea estos términos se pueda dar. Tal es el caso con las palabras "democracia" y “democrático”. En sus declaraciones de principio, el comunismo marxista se presenta como una crítica y una negación de la democracia. Y, sin embargo los comunistas a menudo defienden el carácter democrático de las organizaciones proletarias (el sistema estatal de los consejos de trabajadores, los sindicatos y el partido) y la aplicación de la democracia en ellos. Ciertamente no hay contradicción en esto, y no se puede hacer una objeción del uso de este dilema, “democracia burguesa o proletaria” como un equivalente perfecto a la fórmula “democracia burguesa” o dictadura del proletariado.



    Como se señala en el capítulo 4 sugerencia sobre demarquía, incluso la democracia representativa –cuan crudo sea este ambiguo "gobierno del pueblo"- no es necesario que sea electoral. De hecho, el ejemplo clásico de la democracia griega empleaba el sorteo, en donde la mayoría de los cargos del gobierno fueron ocupados por selección al azar y no por elecciones. Por desgracia, Bordiga aumentó la confusión con respecto a la ambigua naturaleza de las palabras "democracia" y "democrático" por la reducción a mera política electoral:


    • Está claro que el principio de la democracia no tiene virtud intrínseca. No es un "principio", sino más bien un simple mecanismo de organización, en respuesta a la presunción de aritmética simple y cruda de que la mayoría tiene razón y la minoría está mal. Ahora vamos a ver si y en qué medida este mecanismo es útil y suficiente para el funcionamiento de organizaciones que integran las colectividades más restringidas que no se dividen por los antagonismos económicos. Para ello, estas organizaciones deben ser consideradas en su proceso de desarrollo histórico.



    No es de extrañar que, treinta años después de escribir estas declaraciones confusas, Bordiga y sus seguidores desarrollaron un desprecio por la democracia (incluso del tipo del proletariado) en general, sin haber considerado el sorteo. En 1952, se separaron de su propia creación, un "Partido Comunista Internacionalista," para formar un "Partido Comunista Internacional", cuya "centralismo orgánico" era totalmente reduccionista, incluso para los estándares de la ya reduccionista Corriente Comunista Internacional (debido a su obsesión por la "decadencia capitalista" cuestión):


    • Para el bordiguismo, el hecho - correcto en sí mismo – de que la mayoría está a favor de una posición no garantiza que sea correcta, o que la elección de los órganos centrales no es un dispositivo perfecto que impide cualquier tipo de degeneración, es para defender una concepción de la organización donde las votaciones y las elecciones están prohibidas. En esta concepción las posiciones correctas y los líderes surgen "por sí mismos a través de un proceso orgánico, así llamado, que en la práctica significa dar al " centro " el trabajo de decidir todo y resolver todos los debates, y lleva este " centro " a alinearse detrás de las posiciones de un "líder histórico" que tiene una especie de infalibilidad divina.



    Casi sesenta años antes de esta tragedia autoritaria, un joven Voden Alexis visitó al envejecido Federico Engels y reportó un precedente para esto, según lo expresado por "el pobre hombre de Kautsky" que se conoce de otra manera como Georgi Plejánov:

    • Engels le preguntó a Plejánov su posición en la cuestión de la dictadura del proletariado. Me vi obligado a admitir que G.V. Plejánov me había expresado en repetidas ocasiones su convicción de que cuando "nosotros" lleguemos al poder, por supuesto "que" permitiremos la libertad a nadie, sino "nosotros mismos" [...] Sin embargo, en respuesta a mi pregunta quién exactamente debe ser considerado como el monopolista de la libertad, Plejánov respondió: la clase obrera dirigida por los camaradas que entienden correctamente las enseñanzas de Marx y que sacan las conclusiones correctas de las enseñanzas. Y en respuesta a mi pregunta sobre lo que comprende los criterios objetivos para una correcta comprensión de las enseñanzas de Marx y las conclusiones prácticas correctas que de ellos se derivan, GV Plejánov se limitó a la declaración de que todo estaba "lo suficientemente claro, parece" en sus obras (de Plejánov).

      Después de preguntar si yo personalmente, por otra parte, estaba satisfecho con tal criterio objetivo [es decir, de Plejánov], Engels expresó la opinión de que la aplicación de ese tipo de criterio llevaría a la socialdemocracia rusa a convirtirse en una secta, con sus inevitable y siempre indeseables consecuencias prácticas, o que daría lugar en la socialdemocracia rusa - al menos entre los emigrados socialdemócratas rusos - a una serie de divisiones de la que Plejánov mismo no se beneficiaría.



    ¡Qué eufemismo, cuando se aplica a los bordiguistas! El "Partido Comunista Internacional" se convirtió en una secta y fue la propia víctima de una serie de divisiones que conducen a nuevos "Partes Internacional Comunista," divisiones "de la que [Bordiga] mismo no se beneficiaría."

    La organización de masas ("Partido") de la social Proletocracia

    El título de esta sección es engañosa, al menos en cierta medida, pues la discusión no gira en torno a la propia organización, sino más bien en torno a la formación de la misma, después de la aparición de la organización de masa inicial, Trabajo Social Unido. Hay que destacar que la social Proletocracia - no tan casualmente abreviado como "SPD" por Social-abolicionismo y la democracia proletaria - como "el partido [de masas] del proletariado militante" (palabras de Kautsky) que excluye a los que no promueven el marxismo revolucionario ( tal como se definió anteriormente en este capítulo y se reiteró al final) no debe salir hasta que las condiciones materiales justifiquen su aparición. Por ejemplo, durante el "Congreso de Unidad" del Partido socialdemócrata ruso de los trabajadores en 1906, Lenin se dio cuenta de la necesidad de la reconciliación, a pesar de la tontería y la inmadurez de la división original de los mencheviques - no sólo la aparición de diferentes tendencias - que se produjo en 1903 (citado al final del capítulo 4, sección "Programa de un Nuevo Tipo") como resultado de diferencias en la composición del consejo editorial del partido y, en menor medida, sobre el grado de activismo por parte de los miembros del partido.

    [Nota del Autor: No es una coincidencia, si la Social Proletocracia se abreviara en lugar de "SAPD", dichas siglas evocan el nombre del histórico del SPD, el Sozialistische Arbeiterpartei Deutschlands (Partido Socialista Obrero de Alemania).]

    ¿Cómo puede la lucha transparente entre las tendencias - revolucionarias (incluida la minoría inicial de los marxistas revolucionarios, los social-proletócratas) y otras - llevar a la aparición del SPD revolucionario marxista como una organización de masas? Tenga en cuenta el precedente histórico del propio POSDR, como señala en forma exhaustiva por el historiador marxista Brian Pearce:

    • Ya antes de que 1906 pasara, propuestas comenzaron a ser escrutadas en los círculos mencheviques para disolver el POSDR en un "congreso amplio del Trabajo" modelado en el Partido Laborista británico de la época - un cuerpo libre y completo que abarque los sindicatos, las cooperativas, grupos radicales pequeño-burgueses, etc



    Antes de continuar, hay que señalar que los equivalentes modernos de ese "amplio congreso del trabajo" vienen en los "frentes populares" e, irónicamente, la noción propia de Trotsky “frente único de "trabajadores" (esto es una advertencia adelantada acerca de ciertos círculo-sectas trotskistas y otros grupos que pueden tener el deseo de "entrar" al Social Laborismo Unido con el único propósito de transformarlo en un mero "frente unido de trabajadores").

    Continuación:


    • En San Petersburgo los mencheviques locales desafiaron las opiniones de sus camaradas bolcheviques en las organizaciones del partido y se vincularon a los liberales. La respuesta de Lenin a esto fue la publicación de un folleto de atacar a los mencheviques por traición a la causa común.

      [...]

      Con el avance de la reacción y la disipación de las ilusiones rosadas de 1905, la proporción bolchevique en las filas del partido continuó creciendo. En la conferencia del partido celebrada en noviembre de 1907, los bolcheviques fueron capaces de asegurar la adopción de acuerdos que subordinaba el grupo socialdemócrata en la Duma al Comité Central y prohibió a los miembros del partido contribuir con artículos para la prensa burguesa sobre cuestiones internas del partido. En la conferencia del partido celebrada en diciembre de 1908, teniendo en cuenta el terror policial ya intenso en Rusia, el principio electivo en la organización fue modificado considerablemente y el régimen de partido de antes de 1905 fue restaurado en su mayor parte. Esta conferencia también aprobó una resolución que condena el "liquidacionismo" (promoción de la disolución del partido en un amplio Congreso del Trabajo), una enfermedad política que estaba extendiéndose muy rápidamente en los círculos superiores de la facción menchevique.

      [...]

      Muchas de las bases mencheviques [...], aunque no estaban de acuerdo con los bolcheviques en algunos puntos políticos importantes, compartán con ellos la convicción de que los trabajadores deben mantener un partido independiente propio, organizado para la actividad ilegal, así como legal. Si los bolcheviques jugaban sus cartas bien podrían ganar más de una sección importante de esta base menchevique; en este momento sería un error tomar la iniciativa de dividir el partido, aunque una división era inevitable en un futuro no muy lejano. La lucha debe ser librada bajo el lema de "conservación y consolidación del POSDR."

      Los bolcheviques tratando de aislar y eliminar los liquidadores tuvieron un momento complicado por la aparición en sus propias filas de una tendencia "conciliadora" que, desmoralizados por la disminución en el tamaño y la influencia del POSDR bajo los golpes de la reacción, y por las burlas de los extranjeros, incluyendo los portavoces de la Segunda Internacional, el estado de la “facción dirigida” del movimiento de los trabajadores rusos, con cansancio instó a la disolución de todas las facciones, "amnistía recíproca" y la hermandad en general a expensas de todas las diferencias de principio. En una reunión del Comité Central en enero de 1910, estos "conciliacionistas" llevaron una resolución que obliga a todos a disolver sus facciones y cerrar sus periódicos de facciones. Los bolcheviques cumplieron sus obligaciones bajo esta resolución, pero los liquidadores no lo hicieron. Esta abierta burla al partido finalmente expuso los liquidacionistas a los ojos de numerosos mencheviques [...] A finales de 1910 los bolcheviques anunciaron que se consideraban liberados del compromiso que habían tomado en enero, y lanzaron un semanario, Zverzda, que fue editado conjuntamente con los mencheviques pro-partido.

      [...]

      Los bolcheviques fueron ayudados en su trabajo ahora por la reactivación del movimiento obrero, que estaba empezando, favorecido por el auge que había comenzado en 1909. Con menos peligro de desempleo - y con el shock paralizante de la reacción de 1907 un poco desgastado - los trabajadores comenzaron a recuperar su espíritu militante. Las huelgas aumentaron, y en 1912 el derribo de algunos huelguistas en las minas de oro de Lena era permitir a los bolcheviques para infundir conciencia política en esta militancia a gran escala. Prensado entre la clase del trabajo cada vez más inquieta, por un lado y la pared sombría del zarismo por el otro, los liquidadores están obligados a desplazarse cada vez más rápido y mostrar sus intenciones completas sin perder el tiemp. En junio de 1911, Mártov y Dan, los liquidadores, renunciaron a la junta editorial del órgano oficial del POSDR y declararon que ésta sea ya no existía en lo que ellos respecta.

      Había llegado el momento para llevar a cabo la reconstitución del partido en líneas nuevas. En diciembre de 1911 Lenin estaba en condiciones de dejar constancia de que los bolcheviques y los mencheviques pro-partido habían formado un Comité de Organización para prepararse para una conferencia especial del partido, para que en el curso del trabajo conjunto estas dos facciones se fusionaran en la práctica, tales como centros clave de Bakú y Kiev, y que "por primera vez después de cuatro años de la ruina y la desintegración", un centro líder socialdemócrata se había reunido en Rusia, publicó un folleto para el partido, y han comenzado los trabajos de restablecimiento de las organizaciones clandestinas que se habían roto en el marco de la acción combinada de terror policial y la propaganda liquidacionista.

      Cuando la conferencia especial del partido se reunió en Praga en 1912 se constató que era la reunión del partido más representativa desde el Segundo Congreso. Cada facción en el POSDR había sido invitada, pero sólo asistieton los bolcheviques y los mencheviques pro-partido, las organizaciones clandestinas en las que se basó la conferencia estaban ahora casi enteramente en manos de estas dos facciones. La conferencia tomó para sí misma todos los derechos y funciones de un congreso del partido, y formalmente expulsó a los liquidadores del POSDR. Un nuevo Comité Central fue elegido para reemplazar el que fue elegido en 1907, que se había derrumbado tras el fiasco de 1910, este comité central era bolchevique en su composición a excepción de un pro-partido menchevique. La facción de los mencheviques pro-partido desapareció poco después, mientras que Plejánov y otros líderes rompieron con los bolcheviques, el grueso de la base se fue por completo a la posición bolchevique, como Lenin había previsto.



    Por otro lado, el ejemplo histórico del Partido socialdemócrata Alemán debe tenerse en cuenta, también, ya que el verdadero fundador del "marxismo" mismo, mientras se sentaba del lado de su discípulo más conocido y el resto de los bolcheviques en cuestiones de Rusia (incluida la cuestión de liquidacionismo arriba), con el tiempo se volvió renegado (o peor) en el frente interno a la hora de abordar la necesidad de la lucha de clases para "no se moverse siempre en un círculo" (en forma del reduccionismo amarillo-sindical). Observando la agitación revolucionaria en 1905 en Rusia, una Rosa Luxemburgo señaló, en particular, ciertas acciones de los trabajadores rusos: la huelga de masas. Un año más tarde, esta revolucionaria marxista escribió Huelga de masas, en la que relacionó las huelgas de masas más amplias con los procesos revolucionarios en general:
    Originally Posted by "Rosa Luxemburgo
    La huelga de masas es la primera forma natural, impulsiva de cada gran lucha revolucionaria del proletariado y el más desarrollado antagonismo está entre capital y trabajo, lo más eficaz y decisivo deben ser las huelgas de masas. La principal forma de las anteriores revoluciones burguesas, la lucha en las barricadas, el conflicto abierto con el poder armado del Estado, es hoy en día en la revolución sólo el punto culminante, sólo un momento en el proceso de la lucha de masas del proletariado. Y con esto en la nueva forma de la revolución no se ha alcanzado esta civilización y mitigación de la lucha de clases que fue profetizada por los oportunistas de la socialdemocracia alemana - los Bernstein, Davids, etc. Es cierto que estos hombres vieron la deseada civilización y la mitigación de de la lucha de clases a la luz de pequeñas ilusiones democrático-burguesas - creían que la lucha de clases se reduciría a un concurso exclusivamente parlamentario y que lucha en las calles simplemente serían eliminadas. La historia ha encontrado la solución de una manera más profunda y más fina: en el advenimiento de la huelga revolucionaria de masas, que, por supuesto, no sustituye de modo brutal la pelea en la calle o las hace innecesarias, sino que las reduce a un momento en el largo período de la lucha política, y que al mismo tiempo se une con el período revolucionario y el trabajo cultural enorme en el sentido más exacto de las palabras: el material y la elevación intelectual de toda la clase obrera a través de la "civilización" de las formas bárbaras de explotación capitalista.
    [nota del autor: En el mundo actual, "revolución armada" puede tomar la forma de huelgas de masas que eufemísticamente son "bien defendidas" en contra de los rompehuelgas, las unidades antidisturbios, y así sucesivamente.]

    Mientras tanto, Karl Kautsky había recaído de nuevo en su reduccionismo parlamentario (después de un breve flirteo con el mismo marxismo revolucionario, sobre la base de ser inspirada por la agitación revolucionaria en 1905 Rusia) y desestimó el trabajo de Luxemburgo, mientras que las burocracias de la disidente, los sindicatos amarillos del comercio por un lado y de una parte cada vez más acomodaticia en los otros (debido a oportunistas, legisladores irrevocables por el partido -que no se subordinan a las decisiones del partido) se hizo más y más entrelazados. No hubo luchas entre facciones a partir de 1907 - después de la supuesta "victoria revolucionaria" en la Segunda Internacional en contra de los oportunistas de la actitud hacia el imperialismo prevaleciente - para eliminar los oportunistas del paratido y sobre todo su Comité Ejecutivo. Sólo siete años más tarde, la "Gran Guerra" estalló, y la el Comité Ejecutivo del partido, traicionando al proletariado alemán, votaron a favor de los créditos de guerra. Sólo en ese momento se producen luchas entre facciones, que culminaron con la formación eventual del centrista Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania (que incluía a Bernstein y al renegado) y de la revolucionaria marxista Liga Espartaquista (que incluía Luxemburgo, su amiga cercana Clara Zetkin , y Karl Liebknecht).

    Ambos ejemplos giraba en torno a cuestiones de muy "extralegales" (léase: ilegal) actividad por parte de los militantes marxistas y revolucionarios marxistas. Es de esperar que preguntas similares se tienen tanto de un impacto, si no más (en el mundo actual), sobre el funcionamiento del Laborismo social unificado y en cualquier aparición del SPD revolucionario marxista como su organización de masas o una transformación del Laborismo social unido miso en la forma organizacional de la social Proletocracia.

    Después de todo lo que se ha discutido, ¿qué hay que hacer? Para repetir al verdadero fundador del "marxismo", e incluso a Grigory Zinoviev – ambos hipotéticamente parados en sus pies -, así como el pionero del marxismo revolucionario que fue el discípulo más conocido de Kautsky:

    • Para que el "marxismo" y el movimiento de los trabajadores se reconcilie y se fundan una vez más, el "marxismo", en el proceso de convertirse en realmente revolucionario, tiene que salir de las formas de pensar reduccionista, así como revisionista y sectaria. Este es el hecho histórico-mundial de los marxistas revolucionarios, que a su vez debe hacer todo lo que pueda para hacer posible la auto-emancipación del proletariado en su conjunto. Para dar a esta auto-emancipación la forma más eficaz (es decir, la forma al mismo tiempo socio-abolicionista y proletocratica), esta es la función no de los diversos "comunistas", "comunistas revolucionarios", "marxistas-leninistas", "socialistas", " Socialista Trabajadores ", etc, que han traicionado la bandera de la clase obrera en su manera particular, sino de las organizaciones Sociales Unidas del Trabajo y [luego] de la Social Proletocracia!



    Para ilustrar este propósito y la fusión revolucionaria-del marxismo, "los círculos de la conciencia de clase" se utilizan, sobre la base de Kautsky "Círculos de Conocimiento" (resumen ilustrativo Lars Lih en Lenin Redescubierto del capítulo final de la lucha de Kautsky Clase) . El "marxismo" purgado del reduccionismo, el revisionismo y el sectarismo se convierte en la práctica revolucionaria cuando todos los círculos casi colapsan en un gigantesco círculo de la plena conciencia de clase:

    Círculos de conciencia (del más exterior al núcleo):


    • La clase trabajadora (proletariado)

      El movimiento del trabajo (uniones laborales)

      El movimiento de los trabajadores (sindicatos, sóviets, comité de empresas, organizaciones culturales, clubes deportivos, etc.

      Socialismo político (incluye lo más del marxismo y la proletocracia)

      Social proletocracia (marxismo revolucionario).

    From JR's (DZN's) text: "The Class struggle revisited."
    ¡Patria socialista o muerte, venceremos!
  7. #7
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