View Full Version : QUE VIVA BOLIVIA!
Latin America
7th June 2005, 15:21
Carlos Mesa renunció a la Presidencia de Bolivia
Minutos después de las 21:30 (1:30 GMT), el Presidente de la República dijo “Hasta aquí puedo llegar” y anunció que dimitía a la primera magistratura de la nación. Mesa intenta con esta decisión, poner punto final a una durísima crisis que ya lleva 2 semanas.
En un gesto autocrítico, reconoció que su presidencia no llegó a las metas que se había fijado, y luego de pedir disculpas a la población que confió en él, Carlos Mesa agradeció a las Fuerzas Armadas y a la Policía por haber apoyado a la democracia.
También llamó a la cordura a los sectores que están pidiendo la nacionalización de los hidrocarburos y los alertó del riesgo que tiene su planteamiento. El mandatario sumó sus gratitudes a la Iglesia Católica y le deseó suerte en las negociaciones con las que pretenden pacificar a la patria.
Al terminar su discurso, el Presidente explicó que en las siguientes horas, el Congreso deberá definir la sucesión constitucional de la Presidencia de Bolivia; pero aseguró que mientras el Congreso tome esa decisión, Bolivia no quedará sin presidente, que él se mantendrá en el Palacio hasta que se decida a su sucesor.
Mesa anunció que se quedará a vivir en Bolivia. Su gobierno se extendió del 17 de octubre de 2003 hasta hoy, 6 de junio del 2005.
Bolivia libre y soberana de las manos de los politicos corruptos!!!
RedAnarchist
7th June 2005, 15:28
Estas noticias demuestran la energía de la gente!
¿LA, está usted en Bolivia? ¿Si es así cuál es el humor como allí?
Si el gobierno boliviano siguiente es verdad izquierdista, después consolidará solamente el movimiento izquierdista ya fuerte en la región. Ésta es buenas noticias no justas para Bolivia, pero para América latina y el mundo.
(traducido del inglés original a español por Google)
Latin America
7th June 2005, 15:40
Vaca Díez amenaza con llevar el Congreso fuera de La Paz
Demandó que el Congreso sesione sin presiones, y anunció que consultará con bancadas y brigadas para determinar, hasta este mediodía, el día y el lugar donde se instalará la sesión que defina el futuro del país.
El Presidente del Senado, Hormando Vaca Diez pidió –en tono de exigencia- al Poder Ejecutivo, dé plenas garantías para las sesiones del Congreso Nacional y que estas no se efectúen bajo medidas de presión.
Los 157 diputados y senadores deben decidir, la sucesión presidencial, en el marco de la Carta Magna luego que Carlos Mesa renunciara la noche de este lunes, a la presidencia de la República de Bolivia.
Casi tres horas después de conocerse la renuncia del Presidente, Vaca Díez destacó la forma en la que Mesa presentó su dimisión, ya que al quedarse en el cargo hasta que el Congreso defina, no se generará “un peligroso vacío de poder”.
Aseguró que el Jefe de Estado seguirá en Palacio de Gobierno hasta que el Congreso Nacional se instale y decida sobre la sucesión presidencial en el marco de la Constitución.
Explicó que la resolución de la crisis que vive Bolivia debe darse en el marco de la institucionalidad democrática y de la Constitución Política del Estado.
En este sentido manifestó que para el funcionamiento del Congreso, se requiere, estar en un escenario no sólo de garantías para los congresales, sino de garantías para los bolivianos, para que la decisión del Congreso sea una determinación no sujeta a presión de ningún tipo.
"Si sesionamos bajo el marco de presión, las decisiones pueden ser tomadas al calor de la presión, de algunos centenares de ciudadanos y no en el marco de la representación de 157 diputados y senadores de la República y cuya legitimidad nace de los votantes que representan a casi 10 millones de habitantes", enfatizó.
Para el efecto, comentó que se debe garantizar, por el bien y la salud de la República, que el escenario donde se instale el Congreso Nacional, sea de garantías plenas.
Anunció que establecerá un proceso de consultas con todas las bancadas políticas presentes en el Congreso y las nueve brigadas departamentales para determinar la mejores decisiones sobre el momento y el lugar de instalar la sesión del congreso.
Vaca Diez manifestó su esperanza porque el escenario donde se instale el Congreso Nacional, siga siendo el departamento de La Paz, que responda a las garantías plenas para una sesión sin presiones.
"Queremos una autentica democracia que funcione en la misma expresión y representación de todo el pueblo de Bolivia. En consecuencia no me siento en condiciones en este momento de decidir el momento de la instalación del Congreso Nacional", dijo.
Latin America
7th June 2005, 15:41
Eduardo Rodríguez
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Rodríguez Beltzé, reaccionó con cautela ante la renuncia del presidente Carlos Mesa, y prefirió no emitir ningún juicio sobre la posibilidad de que le podría tocar, de reemplazarlo en el Palacio de Gobierno, si es que los presidentes de ambas cámaras también dimiten.
En breves declaraciones a Radio Fides, señaló que “Bolivia debe ingresar en una seria reflexión que lleve a un futuro. Ese futuro dependerá de la prudencia, de la sabiduría con la que sus instituciones encuentren un mejor porvenir. Apelo a que el Congreso tome las decisiones que le corresponda y que podamos con esas determinaciones mirar el futuro”, señaló Rodríguez.
El presidente de la Corte Suprema reconoció en ese contacto que nunca se le pasó por la mente la posibilidad de asumir la presidencia de Bolivia. Sin embargo, advirtió: “No puedo expandir esta conversación en criterios acerca de temas más concretos, porque aún sigo siendo el presidente de la Corte Suprema. En ese sentido, cumplo funciones que son específicas en el orden jurisdiccional, y no así en este tema, que es político”, complementó.
Latin America
7th June 2005, 16:19
Mesa quiso impulsar una agenda que complicó al país desde 1992
El Presidente renunció a su cargo. Asumió responsabilidades por la agenda que no pudo cumplir: la Asamblea Constituyente y las autonomías departamentales. La crisis política tiene raíces largas y gran incertidumbre.
La renuncia del presidente de la República, Carlos Mesa, se ha constituido en un nuevo y dramático hito de la agitada crisis política que golpea a Bolivia desde el año 2000, cuyas primeras raíces se echaron en 1990, y que acentúa la incertidumbre sobre los temas que desencadenaron acciones de protesta.
A 596 días de que jurara al cargo de Presidente Constitucional de Bolivia, Mesa Gisbert se disculpó del país por no haber sido capaz de cumplir con la agenda de Bolivia y anunció que se quedará en el cargo hasta que el Congreso Nacional encare la crisis política. El 17 de octubre del 2003 Mesa sucedió en el cargo a Gonzalo Sánchez de Lozada, quien dimitió a la Primera Magistratura cercado por las protestas sociales contra su gestión y por las más de 50 muertes que dejó una instrucción suya para restablecer el orden en La Paz y El Alto.
Esta en definitiva es la etapa más crítica de la democracia boliviana, desde su restablecimiento el 10 de agosto de 1982. Sánchez de Lozada se impuso en las elecciones presidenciales del 30 de junio del 2003 y permaneció 14 meses en el cargo; Mesa no pudo superar los 19 meses.
Si Goni dimitió presionado por las protestas centradas en El Alto contra la exportación de gas natural a Chile; Mesa terminó cercado por grupos sociales que demandan la nacionalización de los carburantes y la Asamblea Constituyente, pero también por grupos regionales que, como en 1990, exigen la puesta en marcha de la autonomía departamental.
La diferencia con el primero es que Mesa había aceptado llevar una agenda que ninguno de sus antecesores recibió.
El 2000, el gobierno del presidente Hugo Banzer tuvo que enfrentar la llamada defensa del agua, la tierra y la coca, en durísimos conflictos que se desarrollaron en los departamentos de La Paz y Cochabamba, a costa de muchas vidas. En esos hechos se confirmó la emergencia de movimientos no sindicales como la Coordinadora del Agua, los campesinos liderados por Felipe Quispe y los cocaleros del Chapare, de Evo Morales.
Desde entonces, la Iglesia Católica hizo sonar la alerta para que partidos políticos y sectores sociales resuelvan un pacto nacional para evitar el descalabro político. Sus esfuerzos no prosperaron y, por el contrario, se agudizaron las diferencias, como la ocurrida en enero del 2002, cuando el sistema político intentó aislar al diputado Evo Morales, quitándole el fuero legislativo por los sucesos en Sacaba.
Y cuando se desarrollaba el proceso de las elecciones presidenciales para la gestión 2002-2007, tomó fuerza la principal demanda de los indígenas: la realización de la Asamblea Constituyente, aquella que no fue aceptada por el MNR en 1992.
El pedido tuvo escaso eco. Los resultados de esos comicios hicieron que Goni dé prioridad a la búsqueda de la gobernabilidad y a la aplicación de un plan de gobierno asentado en medidas económicas y sociales.
Mientras tanto, la Iglesia Católica y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos continuaban con sus esfuerzos para acercar las demandas de los sectores sociales hacia la gestión gubernamental. No fue posible y al poco tiempo estalló la crisis de octubre del 2003.
En 1992, cuando el presidente Jaime Paz Zamora gestionaba un acuerdo político como el que surgió el 9 de julio de 1992, los dirigentes cívicos de Santa Cruz y Chuquisaca se movilizaron y paralizaron a sus regiones con el fin de que el Gobierno descentralice el Estado para empoderar más a las regiones. La gestión de Paz Zamora impulsó el debate, pero postergó la aprobación de una Ley de Descentralización.
A su turno, el presidente Sánchez de Lozada dio prioridad a la Ley de Participación Popular, la que municipalizó el país, y le dio importancia secundaria a la demanda de poder regional.
En el gobierno de Banzer el pedido descentralizador fue relegado por las acciones contra la crisis económica, pero resurgió a fines del año pasado y principios de éste, con la movilización multitudinaria de Santa Cruz que impuso la agenda de la autonomía departamental. Mesa aceptó la demanda como también les dijo sí a los vecinos, indígenas y sectores que demandaban la recuperación de los hidrocarburos y la realización de la Constituyente. Pero no pudo ejecutarlo.
La pesada agenda que está pendiente
Ley de Hidrocarburos • El 13 de mayo, el presidente de la Cámara de Senadores, Hormando Vaca Díez, promulgó una Ley de Hidrocarburos que ha generado reacciones de todo tipo, entre ellas la movilización de sectores sociales que demandan la nacionalización de los hidrocarburos.
Tema irresuelto • Las empresas petroleras cuestionan la ley y, desde el otro lado, el Movimiento al Socialismo llegó a proponer ayer que los hidrocarburos sean nacionalizados mediante decreto.
La Constituyente • En principio demandada sólo por los indígenas, ha concentrado el respaldo de sectores sociales y partidos políticos desde que el presidente Mesa asumió el compromiso de llevarla como su principal prioridad. Desde 1990 no contó con el respaldo del MNR, como se ratificó el 2003.
El referéndum autonómico • El mecanismo de democracia participativa tiene el camino expedito desde el aspecto legal, pues el movimiento cruceño ha logrado recabar el suficiente número de firmas para presentarlo como iniciativa ciudadana. Sin embargo, no ha logrado articular consenso con el resto del país, a pesar de que la profundización de la descentralización es una demanda que manifestó en 1992.
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